se hace camino al andar

se hace camino al andar

24 diciembre, 2009

Nuestro amor por la niñez y la familia



Jesús Silva R.

En fechas donde brotan afectos que deberían durar todo el año, oportuno es reflexionar sobre la bella institución de la familia, cuya unidad tiende a decrecer en este siglo. Al observar las desviaciones sociales, éticas y culturales que causan irremediables rupturas en esta célula social fundamental, prioritario es proteger a nuestros niños y de sabios será asumir la dificultad dando una lección moral que haga constar nuestro altruismo: conservemos el alma inmaculada y amemos más desde la preventiva distancia.

Esperanzados en una humanidad más hermanada, reivindicamos los afectos elegidos (la pareja, amigos, camaradas, etc.), a la par de los afectos heredados (primos, tíos, etc.), recordando que los primeros surgen de la escogencia consciente y los segundos vienen de la tradición. Ciertamente para los marxistas, la familia nunca se limita a los consanguíneos, sino que abarca a la especie humana, fundamentalmente a quienes por su conducta ética, mejor se identifican con nuestra filosofía de vida.

Para los cristianos que no abandonan su deber con la justicia social, Jesucristo fue, en primer lugar, un gran líder político cuya obra principal fue luchar por la igualdad y a pesar de morir a los 33 años sin jamás haber tenido hijos, demostró el amor más inmenso que se haya visto hacia la humanidad, especialmente a los niños. Este hecho, en gran medida, denota ideas coincidentes entre marxistas y cristianos revolucionarios, pues ambos coincidimos en que la crianza no es potestad exclusiva de los padres. De allí que enmarcados en la Teología de la Liberación, asumamos la prioridad universal de resolver primero los graves problemas humanos en la tierra, para luego examinar los misterios del cielo.

Para los marxistas, nuestro ideario democrático e inclusivo asume la familia en sentido amplio (la sociedad), pues ella necesita solidaridad entre sus miembros para desarrollar una integración plena que supere el egoísmo tradicional; ya que en vez de aislar a los hijos como propiedad privada de los padres y sólo cubrir sus necesidades materiales (alimentación, vestido, vivienda, etc.), nosotros procuramos garantizarle a la infancia una sociedad libre de vicios, que incluye el saneamiento de la comunidad, la escuela y los centros recreativos.

Enfatizamos que la educación no puede confinarse a las paredes del hogar, pues hay un mundo de la calle, lleno de estereotipos sociales, nuevas tecnologías, modas, televisión, internet, sectas y drogas que hacen peligrar la integridad infantil y juvenil. Esta amenaza no podrá ser controlada si los adultos no nos organizamos fraternalmente para implementar los principios fundamentales de la convivencia, el estudio y el trabajo colectivo; apoyándonos en los comités de padres, la corresponsabilidad entre formadores sociales y las familias, la cultura comunitaria y la orientación ética para rechazar las formas de adoctrinamiento y seducción de la sociedad de consumo.

En mi largo peregrinaje por el mundo, fui dichoso al hallar maestros admirables que hoy no habitan el planeta (entre ellos mi padre); a ellos les ví impartir un amor amplio y constante a la humanidad, sin mínima aspiración de recompensa, sólo la satisfacción de hacer el bien. En honor a ese ejemplar legado, comprometámonos todos a cumplir un apostolado humanista, convencidos de dar así nuestra mejor contribución a la felicidad social, especialmente dirigida a la niñez y la familia.

VER PUBLICACIÓN EN:

http://www.aporrea.org/actualidad/a92279.html

12 diciembre, 2009

EL DERECHO A LA SALUD EN EL TRABAJO


Por: Jesús Silva R.

Nuestra filosofía obrerista nos demuestra que la suerte final de la clase obrera dependerá siempre de si misma, por ello al hablar del derecho a la salud en el trabajo, prioritario es mencionar a sus principales garantes: Los Delegados de Prevención.


Son éstos, trabajadores elegidos en asamblea para velar por la prevención de riesgos, la protección a la salud y el derecho a la vida de los obreros en sus sitios de labor; de conformidad con el artículo 41 de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (LOPCYMAT).


Destaca en la misma ley, el artículo 44, que determina: “(…) no podrá ser despedido, trasladado o desmejorado en sus condiciones de trabajo, a partir del momento de su elección y hasta tres (3) meses después de vencido el término para el cual fue elegido o elegida, sin justa causa previamente calificada por el Inspector del Trabajo (...)”.


Se desprende de esta norma, en concordancia con el Art. 55 de su respectivo reglamento, que estos delegados están amparados por un fuero especial que le impide al patrono despedirlos, trasladarlos o desmejorar sus condiciones de trabajo; de modo que para tramitar un despido justificado contra un delegado, hará falta la calificación legalmente aprobada por el inspector y hasta que ello no suceda, el trabajador permanecerá en su puesto, en virtud del principio de la estabilidad laboral contenido en la ley y en la Constitución de la República, cuyo artículo 93 ordena que se hará todo lo conducente a los fines de limitar cualquier forma de despido injustificado.


En tal sentido, nuestros años de invariable ejercicio obrerista del Derecho Laboral, nos revelan que muchas veces en las procuradurías e inspectorías del trabajo suele invocarse el Decreto Presidencial de la inamovilidad laboral como defensa para todos los trabajadores (sector público y privado) regidos por la Ley Orgánica del Trabajo; incluyendo a los Delegados de Prevención, lo cual resulta una imprecisión jurídica, pues la alegación de este instrumento de aplicación genérica es inferior al fuero especial emanado de una ley orgánica que protege a este particular colectivo de trabajadores.


Sépase que la inamovilidad laboral de la LOPCYMAT rige incluso para quienes perciben más de tres salarios mínimos y fija sanciones más efectivas que la multa convencional contra los patronos infractores; de allí que desde nuestra vocación por el derecho social y la salud en el trabajo, sea pertinente exhortar al pueblo a hacer respetar sus leyes.


16 noviembre, 2009

AMERICAN MAINSTREAM MEDIA





Por: Jesús Silva R.

Todo el que desee un mundo de paz entre las naciones y respeto para los pueblos debe conocer los crímenes de los American Mainstream Media (grandes medios de comunicación estadounidenses) en las pantallas de la globalización. En efecto, las televisoras CBS, NBC, ABC, FOX y CNN, al igual que tabloides como The Wall Street Journal, USA Today, The Washington Post, The New York Times y Los Angeles Times, entre otros, conforman la todopoderosa artillería mediática al servicio de la política imperialista.

Quienes desde niños conocimos el idioma, la doctrina y las instituciones gringas sin caer en su lavado cerebral, no subestimamos la gran influencia de sus agencias informativas y su capacidad para internacionalizar rápidamente sus mentiras. De allí que sea fundamental alertar sobre la esencia de su formula mediática en la exitosa satanización de los gobernantes opuestos a su interés geopolítico y el modo de provocar crisis para derrocarlos.

En la Casa Blanca, el control de la opinión pública es la clave para justificar invasiones, bloqueos y todo tipo de agresiones contra quien pretenda independizarse de la dominación extranjera; aquí no nos referiremos a los verdaderos líderes revolucionarios, sino a un reciente grupo de mercenarios que fueron pagados por el Imperio y luego crucificados por éste.


Nadie olvida a Manuel Noriega, pues aunque sus finanzas fueron infladas por los yanquis a cambio de entregar el Canal de Panamá, fue derrocado al no cumplir con el pacto; no sin antes ser vinculado al narcotráfico y ridiculizado con imágenes donde amenazaba a Washington con un machete ante periodistas, fue obvio que con semejante show el mundo lo vería como un delincuente vulgar o un loco de selvas tropicales que debía ser enjaulado para bien de la civilización.

A la lista de bandidos utilizados y traicionados por los gringos se suman Osama Bin Laden y Saddam Hussein, ambos recibieron armas y dólares para la guerra, uno para combatir a los rusos en Afganistán y otro para desde Irak atacar a los iraníes; pero más tarde este infeliz dúo fue víctima de la cacería de brujas iniciada luego de los dudosos hechos del 11 de septiembre en Nueva York.


La historia muestra claros ejemplos de que el Imperio es experto en la creación de malas reputaciones mediáticas y que extermina a sus propios empleados cuando dejan de serle útiles. Sus medios trabajan a diario para convencer al mundo de que los dirigentes que no obedecen a EE.UU. son siempre dictadores caníbales que violan derechos humanos, terroristas narcotraficantes que fabrican armas de destrucción masiva o desquiciados excéntricos que deben ser eliminados para salvar la democracia.

VER PUBLICACIÓN EN:

http://www.aporrea.org/medios/a90112.html

09 noviembre, 2009

ICONOCLASTAS


Por: Jesús Silva R.

Iconoclastas fueron quienes en su tiempo destruyeron esculturas religiosas como el Imperio Romano que acabó con representaciones de vírgenes y santos. Sin embargo, en nuestros días esta denominación abarca a todos los sujetos que racionalmente nos oponemos a los antivalores y falsas verdades de la clase explotadora. Como iconoclastas, solo hemos pretendido humanizar la sociedad mediante una disciplina revolucionaria basada en altas virtudes morales.


Sería imposible relatar aquí todo lo que Marx y el pueblo nos han enseñado, bastaría por ahora subrayar que somos fieles a los afectos genuinos y damos la espalda a los simuladores. Es cierto que al nacer, no tuvimos posibilidad de elegir las circunstancias y hallamos un régimen heredado; sin embargo, fuimos capaces de resistir, aun a riesgo de no hallar quien nos acompañara en esta senda de justificada rebeldía. Aunque la vieja cultura de los resignados y los acomodaticios había dispuesto que fuésemos su continuación, rompimos las cadenas y optamos por abrazar la causa de la libertad con dignidad.


Nuestro compromiso humanista ha sido principal, aun a sabiendas de distanciarnos de temporales mayorías. Nos educamos con la identidad de poder ser y estar bajo la dirección de nuestra propia conciencia, mientras unos necesitaban parecerse a otros, resolvimos ser nosotros mismos, sin temor a deshonestos juzgadores y toda suerte de matrices infundadas. Entre sacrificios y utopías, sepultamos los dogmas del pasado y el cretinismo ruidoso de megalómanos conservadores que pretendieron convencernos de que tenían la facultad de escribir la verdad del mundo por ser los jefes de su diminuta parcela. Aprendimos que el pensamiento humano no es esclavo de herencias genéticas o inevitables tradiciones, sino que es una obra del hombre. Derrotamos expectativas retrógradas y protagonizamos propias experiencias, así nos volvimos hacedores de conocimientos nuevos que consolidamos en ciencia y nos dimos una filosofía científica para vivir.


A su modo lo ha cantado el cubano Silvio Rodríguez, en su genial tema El Necio: "Me vienen a convidar a arrepentirme, me vienen a convidar a que no pierda, me vienen a convidar a indefinirme, me vienen a convidar a tanta yerba. (...) Dicen que me arrastrarán por sobre rocas, cuando la revolución se venga abajo, que machacarán mis manos y mi boca, que me arrancarán los ojos y el badajo. Será que la necedad parió conmigo, la necedad de lo que hoy resulta necio: la necedad de asumir al enemigo, la necedad de vivir sin tener precio. Yo no se lo que es el destino, caminando fui lo que fui. Allá Dios, que será divino. Yo me muero como viví."


Hoy humildemente debemos confesar lo que no sabíamos, que la aventura iconoclasta se ha ganado el respeto de una mayoría ayer silente. El actual proceso histórico demuestra que ahora ha despertado un pueblo anteriormente durmiente, descubrimos que no estábamos tan solos, que teníamos la razón al ensayar vivir de otra manera, que nuestros viejos silencios en la lucha peregrina ahora son reivindicados en la conciencia de miles de seres que se han convertido en millones. Dimos mucho sin pensar que daríamos tanto. Sin pretenderlo, fuimos la voz de los enmudecidos y el atrevimiento de los que fueron marginados. Una nueva era de justicia se abre paso para hacerse ahora universal e irreversible. Que lejos hemos llegado los iconoclastas.


VER PUBLICACIÓN EN:

http://www.aporrea.org/actualidad/a89852.html

http://www.kaosenlared.net/noticia/lejos-hemos-llegado-iconoclastas

20 octubre, 2009

CARTA A MI PADRE, EL BUEN GUERRILLERO: JESÚS MANUEL SILVA ALFONZO. IN MEMORIAM


In Memoriam (05.10.1943 – 18.10.2009). Padre, era una noche de fin de año cuando la policía allanó tu morada y te llevó preso junto a tu mujer preñada, no tenías más de 20 años y apenas te habías casado una semana antes. Para Leoni eras un delincuente político, pero para nuestra digna guerrilla venezolana de los años 60 ya eras el Comandante Roberto. Tu cédula me reveló tu fecha de nacimiento (05-10-1943), aunque mi abuela María “Porcio” Silva me comentó que te aumentaste un año de edad para formalizar tu ingreso en la Juventud Comunista (JCV).


Iniciaste tu vida revolucionaria siendo todavía un niño, en las revueltas del célebre Liceo Miguel José Sanz de tu natal Maturín, causando la angustia de tu madre, entonces miembro del comité regional del Partido Comunista (PCV). Más tarde el terremoto de Caracas en 1967, te recibió esposado con el combatiente Perminio Villarroel en los sótanos de la Dirección General de Policía (DIGEPOL), propiciando un juramento de guerra que los hermanó por siempre.

En este primer rompecabezas que hago de tu apasionante vida, la lucha por los derechos del pueblo fue tu ideal inmutable, más de un evento o un amigo se me escaparán, pues fuiste siempre reservado ante los detalles de tus años en las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN) y la izquierda comunista; sin embargo, mi vida política como dirigente nacional de la JCV y abogado de la central comunista de trabajadores (CUTV) me permitieron conocer mejor a varios de tus camaradas. Ellos me testimoniaron tu firmeza militante, tu convicción ideológica, tus proezas en las Unidades Tácticas de Combate (UTC) en el ámbito urbano y tus esfuerzos en el Frente Guerrillero Rural.


No hay duda de las maravillas que hallé en sus confesiones, ya para entonces las ideas del Marxismo Leninismo habían calado hondo en mi conciencia y en mi praxis social; de este modo recibí en mis afectos a tus mejores compañeros de armas como mis tíos elegidos y descubrí que por tu arte virtuoso como retratista en los murales, con los rostros del Che Guevara y Gustavo Machado, también te apodaron El Pintor.


Viajando con destino al XIII Congreso del PCV, el último al que asistí como delegado antes de la división, la vida me puso en la misma nave junto al indio Arturo Álvarez Vega, el mismo dirigente campesino que 47 años antes te llevó a ensayar con tu fusil en la montaña, era la evidencia del camino insurgente que ambos escogimos. Sin duda, tu cualidad de jamás rendirte al envejecimiento del espíritu era propia de los grandes revolucionarios y motor de la alegría en nuestra estrecha relación.


En esta sección de mi memoria, imposible es olvidar a nuestro amado Pedro Ortega Díaz, máximo exponente de las almas eternamente jóvenes. Tal como lo hice constar en su libro homenaje, él fue desde siempre una figura de afecto excepcional entre nosotros, tan grande era nuestro respeto hacia el maestro, que cuando tuve que dejar Maracay, le elevaste tu preocupación y su palabra sabia nos orientó. Desde niño me enseñaste que su proceder comunista era intachable y su consejo emanaba de la más alta autoridad moral. Desde que Pedro te visitaba en la cárcel hasta el día de su siembra, el vínculo fue inquebrantable.


Persecución, tortura, segregación y 5 años de ilegítima e intermitente privación de libertad impuesta por los gobiernos criminales del Puntofijismo, fue el precio que pagaste por las ideas de igualdad social que nunca abandonaste. En ocasión de tu último encierro (1973) en el cuartel San Carlos, junto con Rafael “El Negro” Uzcátegui, venciste la proyectada condena de más de 20 años de presidio (anunciada por un tribunal militar que te atribuía participación en rebelión). En esa ocasión, el Estado represor negaba tenerte preso y fue la valiente denuncia pública de “Porcio” y tus camaradas lo que impidió que tu desaparición forzada terminara en asesinato.


Cumpliste sacrificadamente tu papel, sin manchas de delación, deserción o cobardía y por eso siempre diré que aunque tu joven generación guerrillera no logró tomar el poder, no es menos cierto que fue capaz de poner los muertos y ello merece el mayor de los respetos, sobre todo frente a quienes han mirado la lucha solo desde su ventana. Atrás dejaste la celda del Tigrito y los calabozos, las UTC y las montañas, pero nunca tus convicciones sociales; así tu andanza de Quijote prosiguió en una lucha de clases ahora sin fusiles. De la mano de mi madre, Carmen Rivas, regresaste a la Universidad de Carabobo, allá ambos se titularon abogados, hasta que en Maracay se casaron y me trajeron al mundo.


Inevitable es referirme a tus últimos 30 años de postguerra, porque fue una etapa no menos fascinante que tu pasado en armas, ese tiempo lo vivimos juntos y fueron los años más felices de nuestras vidas. Hiciste del ejercicio libre del Derecho un gran apostolado social y tu intransigente defensa de los pobres me enseñó el respeto a todas las personas, pero con definitiva inclinación clasista por quienes menos tienen. Tu total desapego a la propiedad privada confirmaba tu ética propia del hombre nuevo que nacerá y se multiplicará en una sociedad futura, más fraternal y más humana.


Quienes te conocimos, aprendimos que tu concepto de familia iba más allá del límite de los parientes porque te dabas al prójimo y convertías tu hogar en mágico epicentro de afectos, libre de discriminación. Fuiste el amigo de todos y gran benefactor que guió a cientos de excluidos al ámbito de la educación y el trabajo, especialmente a los jóvenes infractores durante tu década en la Defensa Pública Penal.


Como dedicado protector de la flora y de la fauna, principalmente de las aves que aterrizaban en nuestro jardín, me mostraste la sublime libertad implícita en su vuelo; por tus lecciones, desde temprano aborrecí las jaulas; más tarde te deshiciste de mi rifle y jamás quise volver a cazar iguanas. Fuiste un permanente amante de la vida, ni la lucha contra el cáncer te cambió, tanto así que pocos días antes de la madrugada (18-10-2009) que te quedaste dormido para siempre entre mis brazos, el Presidente del PCV, nuestro amigo Jerónimo Carrera, te visitó en el área de cuidados clínicos intensivos para obsequiarte palabras de ánimo en tu cumpleaños y nos regalaste una sonrisa de satisfacción que nunca olvidaremos. Fuiste hasta el final un defensor convencido de la unidad con Hugo Chávez.


Padre, tu digna vida me enorgullece, gracias por enseñarme a amar al género humano y a entender que la única enfermedad que mata al hombre es la tristeza. Fuiste un héroe, pues solo los héroes son capaces de revivir en los adultos la felicidad de la infancia y juntos fuimos dos niños. Siempre pudimos jugar, reír, soñar, conquistar corazones y compartir una copa, disfrutamos extraordinarias lecturas y fuimos dueños del mundo a nuestro modo.


Infinitas gracias te doy por no haber permitido que mi hermana creciera en la prisión y ponerla en los brazos de mi abuela cuando aun eras un fugitivo.


Desde que vi acercarse tu partida, quise detener el tiempo, luego recordé que me enseñaste a vivir sin miedo y a darle sentido a la vida amando nuestras obras. Ya no intento prolongar las noches, ni persigo trasnochar el día, soy feliz sabiendo que seguiremos juntos más allá de nuestros cuerpos.


Gracias por haber sido el padre más amoroso del mundo. Nada apagará tu llama porque las ideas no tienen lugar ni tiempo, vivirás en mi conciencia cada día.


Hasta la victoria siempre.

Tu hijo,

Jesús Manuel Silva Rivas


PARA VER MÁS SOBRE ESTA PUBLICACIÓN EN LA PÁGINA DEL PCV, HAZ CLICK ABAJO:

http://www.pcv-venezuela.org/index.php?option=com_content&task=view&id=5891&Itemid=49

http://www.kaosenlared.net/noticia/historia-padre-guerrillero-in-memoriam

http://www.aporrea.org/ideologia/a89337.html

10 octubre, 2009

ROMEO Y JULIETA EN EL SIGLO XXI



Por: Jesús Silva R. (*)

El genial William Shakespeare se inspiró en el inagotable tema del amor frente a la adversidad para escribir una de las obras más apasionantes de la literatura universal: Romeo y Julieta. Su ilusión condenada a un amargo desenlace sucedió en una Inglaterra de finales del siglo XVI donde el individuo aun soñaba con fabricar una verdad liberadora creada desde su espíritu. Sin embargo, aunque el idealismo filosófico tuviera auge en su tiempo, ni en aquel siglo ni ahora, éste ha resuelto el problema de la división de clases sociales.

Para los asalariados de nuestra era, la jornada diaria de labor no permite tiempo para ensayar las maravillosas utopías que los artesanos de generaciones pasadas tuvieron la libertad de disfrutar mediante el trabajo libre y el control del propio tiempo.

De allí que si editara desde mis ideas una adaptación de esta legendaria obra, señalaría al régimen actual como el mayor enemigo de las relaciones humanas y advertiría sobre males más complejos pero tan letales como el odio descrito por Shakespeare entre las familias Montesco y Capuleto. En este planeta de explotadores y explotados, me resultaría muy real referirme a quien dejó a su mujer preñada en la provincia y se fue a la capital buscando medios para sostener a su naciente familia o a las vidas por nacer que son asesinadas por la miseria moral de nuestra época.

Aunque aquellos amantes provinieran de clases privilegiadas, no es menos cierto que se enfrentaron a la sociedad que los oprimía y ello los convierte en ejemplo para cualquier pareja proletaria en el siglo XXI; pues cualesquiera que sean las formas de dominación y abuso, presentes o futuras, la convicción de liberación social de los rebeldes es tan poderosa e indestructible como la noble causa shakesperiana. Jamás desaparecerán las almas que luchen por instaurar una sociedad de igualdad y respeto como único camino para la comunión afectiva de todos los seres humanos.

Hoy más que nunca el régimen social (conducido por unos pocos que se lucran con el trabajo de muchos) fomenta el egoísmo y nos aparta de la cultura general y el ejercicio de artes virtuosas que no produzcan dinero. Se nos niega la posibilidad de organizarnos de forma distinta para dedicar más tiempo a otros propósitos reconfortantes de la vida como la consolidación de la pareja, la familia, la amistad, la creación intelectual y las contribuciones sociales. Seguramente los malogrados Romeo y Julieta nos dirían que la verdadera felicidad humana siempre ha estado en defender la libertad.

VER PUBLICACIÓN EN:
http://www.pcv-venezuela.org/index.php?option=com_content&task=view&id=5821&Itemid=49

14 septiembre, 2009

LA IMPLANTACIÓN DE LA LOPNNA




Por: Jesús Silva R.

En la consolidación del Estado Democrático y Social de Derecho y de Justicia previsto en la Constitución Bolivariana, la protección jurídica especial sobre los sectores sociales más vulnerables representa un objetivo esencial. Por ello, a partir de 1999 hay un permanente desarrollo de derechos y garantías para que todos tengamos acceso a la justicia sin que medien privilegios derivados de la condición socioeconómica, racial, política, religiosa o de género y así hacer posible que la igualdad formal ante la ley sea también igualdad material ante la sociedad.

En este marco normativo, necesario es destacar como uno de los avances más significativos en materia de justicia: la implantación de la Ley Orgánica para la Protección de los Niños, Niñas y Adolescentes (Lopnna). Nótese que esta ley recientemente reformada (10-12-07), además de modernizar el sistema procesal en términos de celeridad, inmediatez y eficacia, aborda aspectos sustantivos del Derecho de la infancia y de la adolescencia que ubican a Venezuela en la vanguardia del Garantismo en materia de Derechos Humanos.

La Lopnna profundiza los postulados de la Convención sobre los Derechos del Niño, en concordancia con las disposiciones afines de otros importantes textos: la Declaración Universal de Derechos Humanos (art. 25.2), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (arts. 24, 10.2.b, 10.3 y 14.4), la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre (art. VII) y la Convención Americana sobre Derechos Humanos (arts. 4.5, 5.5, 13.4 y 17.5). De ese compendio de instrumentos, emanan los principios basilares de la Lopnna, verbigracia, el interés superior de los niños, niñas y adolescentes, la igualdad y no discriminación, la corresponsabilidad, la igualdad de género, la participación en la sociedad, la prioridad absoluta, el derecho a opinar y ser oído; al igual que instituciones como la adopción, la responsabilidad de crianza, el régimen de convivencia familiar y la obligación de manutención.

Ciertamente, la Lopnna es una digna conquista del proceso de cambio que protagoniza el pueblo venezolano, con un
nuevo modelo de protección que asegura que los niños, niñas y adolescentes sean ahora reconocidos como sujetos de derecho y ciudadanos, en armonía con el artículo 78 constitucional.

Finalmente, en esta fase inicial, la creación de un mayor número de tribunales para la Lopnna es el clamor unánime de los justiciables, así como de los padres, madres y representantes ante el creciente volumen de trámites que hoy inundan los pocos juzgados especializados. Ante el llamado popular, el Estado Venezolano seguirá priorizando la inversión social en aras de una
justicia transparente y expedita.

VER PUBLICACIÓN EN:
http://www.pcv-venezuela.org/index.php?option=com_content&task=view&id=5680&Itemid=49

25 agosto, 2009

¿CUÁL RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL?



Por: Jesús Silva R.


Un argumento central de los filósofos conservadores en defensa del decadente Estado Liberal es: la responsabilidad social empresarial. Según esta idea la clase social propietaria de los medios de producción (burguesía) está predestinada a conducir el rumbo de las naciones hacia el progreso y de su caridad depende el bienestar de las clases no propietarias.


Nos explican que la elite privilegiada, por ser la más capaz e ilustrada, debe ser la dueña de la industria, la banca y la tierra, es decir: todo el aparato productivo y financiero; ya que por su condición de gerente más eficiente que el Estado y la clase trabajadora, podrá siempre administrar mejor los frutos de la economía y distribuirlos más sabiamente al resto de la sociedad.


¿Aspiran ellos que toda la vida los trabajadores vendamos nuestra fuerza física e intelectual a la burguesía y ésta únicamente por ser la propietaria, pero sin trabajar como nosotros, se siga apropiando de los bienes y servicios que generamos con nuestro esfuerzo diario? ¿Creen ellos que seguiremos mansamente resignados a un salario para sobrevivir, que al ahora estar acompañado de limosnas que ellos llaman responsabilidad social empresarial, supuestamente podrá remediar la pobreza y la exclusión social que sufre nuestra explotada clase popular? La respuesta es sí.


Abiertamente, los farsantes liberales están empeñados en engañar a nuestro pueblo con la ilusión de un capitalismo solidario donde los explotadores sean perdonados mediante el regalo de una porción de riqueza para acciones humanitarias, donaciones benéficas a hospitales, escuelas, fundaciones y el patrocinio mediático a algún personaje sobresaliente (artístico, deportivo, etc.) de origen humilde; mientras que en el fondo se reafirma el libreto de la explotación y la plusvalía.


Resulta utópico pensar en un reparto equitativo de ganancias entre dueños de industrias y masas de obreros, porque ninguna explotación es democrática. A diferencia de los funcionarios del Estado, el puesto de empresario no proviene de los votos del pueblo ni de los trabajadores; sino de su sagrado Derecho de Propiedad, el cual es ejercido de manera exclusiva, absoluta, arbitraria y vitalicia en el gobierno de la empresa; muy a pesar de que el trabajo humano sea el que realmente genere los valores y no la propiedad por si sola.


Por generaciones, el régimen de la propiedad privada le ha negado a la clase trabajadora (obreros, técnicos y profesionales) su legítimo derecho a transformar la riqueza acumulada por sus años de servicio en propiedad sobre los medios económicos de producción y organizarse libremente; por el contrario la ha condenado a la esclavitud del salario bajo la dictadura eterna del empresariado privado y sus serviles gerentes.


Como abogado de los trabajadores, puedo testimoniar que ha sido la Carta Magna de 1999 la que por primera vez ha establecido sólidas bases constitucionales para el desarrollo de la propiedad social y estatal dentro de un nuevo Estado popular y democrático que vela por la verdadera justicia social.


VER PUBLICACIÓN EN:

http://www.pcv-venezuela.org/index.php?option=com_content&task=view&id=5568&Itemid=49

http://www.aporrea.org/ideologia/a85407.html

11 agosto, 2009

LOS ABOGADOS DEL DIABLO


Por: Jesús Silva R.

Por desafiar el régimen de explotación del hombre por el hombre, nos acusan de subversivos; por defender la dignidad humana de todos sin exclusión, nos llaman: “los Abogados del Diablo”.

Cuentan que los diablos son el lumpen de la sociedad, individuos que sobreviven en labores ajenas al trabajo formal y que sufren discriminación a pesar de que su conducta no viole ninguna ley ni dañe a nadie. Asediados y criminalizados por el Estado Burgués, los diablos han sido condenados al estereotipo de hambrientos, indigentes, comerciantes informales, artistas de la calle, mercaderes del propio cuerpo, lisiados errantes, mendigos y toxicómanos.

Contra ellos, se ha propagado la teoría del Derecho Penal del Enemigo que los estigmatiza como el sector que debe ser asfixiado por el Estado punitivo. De hecho, previo a la Constitución venezolana de 1999, la sola presencia de estos sujetos (máxime la gente de color) en lugares públicos era objeto de represión policial en virtud de la antigua Ley de Vagos y Maleantes. En este sentido, porque la defensa de los derechos humanos es nuestro apostolado social, nos oponemos a la idea fascista del castigo como solución general y ratificamos nuestra tesis marxista del Causalismo para advertir que son las circunstancias de exclusión las verdaderas multiplicadoras del crimen y la desadaptación social.

Insistimos en que solo mediante educación y trabajo digno para todos en igualdad de clases es como realmente podremos regenerar la sociedad. En efecto, nuestra ideología abraza los principios de la Declaración Universal de los Derechos Humanos cuyo artículo 2, en su primer aparte consagra: “Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición”.

En el primitivismo que aun perdura en este siglo, donde el 80% de la población mundial muere por desnutrición y el otro 20% por obesidad; difícilmente podrán ser legítimos administradores de justicia quienes se ocultan tras la sombra de los poderosos y los acompañan en la agresión contra los débiles. Jamás las instituciones de cuello blanco financiadas con la sangre y el sudor de los desamparados, podrán generar equidad social. Mientras que los medios de comunicación contaminan las mentes juveniles con un “estilo de vida ideal” basado en individualismo, competencia inhumana, culto al dinero y consumismo que penetra entidades educativas, sitios de trabajo y centros de comercio; inevitable es preguntarnos: ¿quiénes son los verdaderos diablos?

VER PUBLICACIÓN EN:

http://www.aporrea.org/ddhh/a84073.html

12 julio, 2009

ESTADOS UNIDOS LE DIO LA ESPALDA A MICHAEL JACKSON


Por: Jesús Silva R.

Nacido en el país que vende sueños y falsas esperanzas, un niño pobre y negro de un barrio norteamericano, logró un sueño imposible: Convertirse en el artista más famoso de su tiempo.

Aunque no quepa duda de que su imagen siempre fue un producto del negocio del entretenimiento, ello no desdice que su arte prodigioso lo condujo a ser el único afroamericano en penetrar la industria musical con éxito universal. Sin embargo desde el inicio de su vida, enfrentó el martirio y el estrellato, pues desde los cinco años de edad, Jackson era para sus progenitores y sus nueve hermanos la única posibilidad de escapar de la pobreza. En manos de su padre, el niño prodigio sufrió brutal explotación infantil en el trabajo artístico, maltrato emocional y menosprecio a su raza.

Jamás pudo ir a una escuela común ni convivir con otros niños en un ambiente adecuado para el normal desarrollo de su personalidad, Jackson pagó con dolor irremediable el precio de su infancia perdida. En un país de consumismo y de exclusión social y racial, fue transformado en un ser solitario, sometido a una imagen pública según la cual mientras más “extraño” él fuese, más dinero generaría; mientras tanto, el hombre de carne y hueso hallaba refugio en las historias infelices de Jhon Merrick (el hombre elefante) y Peter Pan (el niño que nunca creció) en un intento idealista por sanar su aislamiento y sus fantasmas.

En aquellas décadas de éxitos sin precedentes, fue la industria capitalista de los blancos quien mayor provecho obtuvo de Jackson y de los billones de dólares creados por sus giras, discos, publicidad, películas y artículos de merchandising. En la cúspide de su impresionante carrera, el personificó el ficticio sueño americano, una historia de triunfo “Made in U.S.A.”, que contagiaba las almas de millones de seguidores alrededor del mundo, rompiendo barreras de raza, idioma y nacionalidad.

Tristemente, hay un enorme sadismo en las sociedades capitalistas (especialmente la yankee) que se expresa a través de un goce desenfrenado y enfermizo ante el derrumbe de quienes alguna vez alcanzaron la gloria y este hombre fue víctima de ello: Quien permanece como el más exitoso artista de la historia, pues hasta el día de su muerte ya había vendido más de 750 millones de discos (por encima de Los Beatles y Elvis Presley), conoció el declive. Fue así como en la última década, sus extravagancias, el vitiligo, sus cambios faciales y un escándalo sexual no comprobado, coparon las noticias de la misma industria que en el pasado se lucró de su baile, su canto y de la excentricidad que le fue impuesta.

Desde entonces, la opinión pública del país que lo vio nacer hizo leña del árbol caído mediante la burla, la constante difamación mediática y la condena sin juicio. Nadie recordó sus obras humanitarias. Para Jackson no hubo derecho a la presunción de inocencia, su reputación fue acribillada durante años y quienes le manifestaron fidelidad lo abandonaron; la prejuiciosa sociedad gringa desconoce que ser extraño no implica ser también un criminal.

De quienes se enriquecieron con su trabajo o gozaron con su talento, ninguno fue capaz de rescatarlo de su presunta vida autodestructiva, ni rehabilitarlo contra la fármacodependencia ni advertirle de la inconveniencia de permanecer con niños que no eran sus hijos. Aunque en 2005 fue declarado inocente de cualquier conducta criminal por un tribunal de California, la prensa jamás se retractó de haberlo sentenciado culpable. Hoy cualquier homenaje de la sociedad gringa es hipócrita y extemporáneo, el hombre que le brindó todo a su país, ha muerto solo. Estados Unidos le dio la espalda a Michael Jackson.

VER PUBLICACIÓN EN:

http://www.radiomundial.com.ve/yvke/noticia.php?28553

06 julio, 2009

NOS JUGAMOS EL PRESTIGIO EN HONDURAS



Por: Jesús Silva R.

En la crisis política de Honduras está en juego algo más trascendental que el retorno al poder de un presidente, es precisamente la consolidación del modelo de democracia popular, soberana e independiente en América Latina lo que en esencia se debate. Durante las últimas dos décadas, la burguesía transnacional promovió la falsa idea de que una nueva doctrina de institucionalidad democrática se había desarrollado en nuestro subcontinente, trayendo consigo garantías de paz y estabilidad política para la felicidad de toda la región. Tal patraña sobrevivió en tiempos donde el Imperialismo Yankee nos controlaba mediante una mayoría de gobiernos antinacionales entregados a su servicio, por lo cual bastó la llegada de la Revolución Bolivariana para que modernas conspiraciones, ahora más multifacéticas y mediáticas, propiciaran el regreso de los golpes de Estado a nuestra vida política.

Sendos ataques golpistas dirigidos desde Washington contra nuestra democracia en el año 2002, marcaron el reinicio de feroces agresiones burguesas contra la esperanza popular como advertencia de que la Casa Blanca y sus cobardes secuaces no tolerarían fácilmente a regímenes que sean desobedientes al imperio. En efecto, a medida que Venezuela ha aglomerado a países hermanos con sus principios de soberanía popular e independencia nacional, se ha desatado una nueva etapa de asaltos neocolonialistas como en los casos de Bolivia, Ecuador y ahora Honduras. En la actualidad, el nuevo bloque progresista latinoamericano encara su mayor desafío: Demostrar la viabilidad del proyecto popular antiimperialista derrotando el primer golpe de Estado consumado contra uno de sus colaboradores.

Presenciamos un escenario inédito en el cual nuestra patria bolivariana encabeza una heroica campaña de solidaridad en defensa del pueblo de Honduras, que junto a los Estados miembros del ALBA, ha obtenido un respaldo unánime de la comunidad internacional (especialmente la OEA y la Unión Europea) en rechazo al golpe de Estado y por la inmediata restitución de la democracia en ese país. La actual coyuntura política revela que la estabilidad de los gobiernos permanece sujeta a los intereses de clase y no a ficticias doctrinas institucionalistas desprovistas de contenido ideológico y queda claro que la falsa paz que se nos vendió en décadas pasadas era sostenible mientras la burguesía pudiera saquear a nuestras naciones.

En el presente, la nueva correlación de fuerzas favorable al bloque progresista latinoamericano persuade al presidente Obama y la élite europea a jugar con prudencia su ajedrez político para no contradecir los vientos mayoritariamente democráticos y antifascistas que hoy condenan y aíslan internacionalmente a la repugnante secta de gorilas civiles y militares que se ha instalado por la fuerza en tierra centroamericana. Nuestra lucha revolucionaria por establecer sistemas democráticos que prioricen la consulta a los ciudadanos, el protagonismo popular y la inclusión social esta representada en esta histórica campaña internacionalista; el mundo entero nos observa y no cabe duda de que el desenlace de esta lucha será determinante en el prestigio de la Alianza Bolivariana y en el porvenir del movimiento antiimperialista a escala global.

01 julio, 2009

LA OIT Y LA NECESIDAD DE GLOBALIZAR EL SOCIALISMO


Por: Jesús Silva R.

La crisis mundial ha demostrado que los pronunciamientos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y sus instrumentos jurídicos fundamentales sobre libertad sindical, negociación colectiva y por la abolición del trabajo forzoso, trabajo infantil y discriminación en el empleo y en la ocupación son insuficientes para superar los conflictos laborales del mundo actual. Sin embargo, la historia se repite ya que este año, al igual que los anteriores, numerosas delegaciones asistieron a la célebre conferencia de la OIT solo para defenderse de las calumnias preparadas por las élites de los países ricos, sin que surgiera del movimiento proletario (especialmente del tercer mundo) ningún atrevimiento ideológico capaz de romper el predominio tradicional de los factores burgueses en los debates de esa tribuna.

El pueblo venezolano demanda mayor vigorosidad clasista y eficacia política en su dirigencia sindical dentro y fuera de nuestras fronteras, por estar nuestro país a la vanguardia de los procesos de independencia y soberanía a escala global. De allí que resulte especialmente inquietante que en aquel glamoroso escenario de Ginebra (conocido por seducir a sindicalistas vacilantes y hacerlos pactar con fuerzas reformistas), no se ventilaran protestas rotundas contra las leyes xenofóbicas diseñadas en EEUU y Europa para criminalizar la inmigración de nuestros hermanos trabajadores del África, Asia y América Latina, a quienes se les trata como vulgares extranjeros indocumentados bajo la amenaza de represalias penales, a la vez que su fuerza de trabajo es explotada ilegalmente. En futuros escenarios internacionales, necesariamente deberemos denunciar la traición del Gobierno yanqui contra la clase obrera estadounidense, pues la estatización de bancos e industrias ha sido aplicada como política favorable a la burguesía, a espaldas de las desamparadas mayorías. Notoria ha sido la reinserción de los oligarcas gringos en las juntas públicas que hoy administran las empresas quebradas, resultando predecible que el desorden económico persistirá ahora con más dinero de los ciudadanos.

Urge reflexionar de forma autocrítica que toda vanguardia obrera que actúe seriamente tiene que desarrollar una identidad propia y permanecer autónoma frente al empresariado y al gobierno. Desde la fábrica, debe procurar que la infame experiencia gringa no sea reproducida en nuestra patria, ya que la estatización de los medios de producción no significa implícitamente la socialización. Véase que estatizar consiste en reemplazar a los dueños privados por burócratas públicos (Capitalismo de Estado), mientras que socializar implica hacer valer los derechos de los trabajadores como legítimos productores e implantar la justicia social en las relaciones de producción y trabajo dentro de la empresa; de modo que los obreros dejen de ser los eternos esclavos asalariados y asuman el control colectivo del proceso productivo así como la distribución equitativa de las riquezas para beneficio de toda la sociedad. Luchamos por construir una dirección obrera revolucionaria que le haga saber al mundo que las viejas ideas de la OIT sobre democratizar la globalización han fracasado y que la única vía para erradicar la miseria es: Globalizar el Socialismo.

VER PUBLICACIÓN EN:

http://www.aporrea.org/trabajadores/a80727.html

11 junio, 2009

ESTADO SOCIAL VERSUS ESTADO LIBERAL



Por: Jesús Silva R.

Dos modelos de Estado, profundamente antagónicos entre si, han entrado en confrontación final en el siglo XXI y del resultado de esta disputa dependerá que un modelo de sociedad humanista se imponga en el planeta para garantizar la supervivencia digna de nuestra especie. Grandes sucesos globales revelan que el viejo Estado liberal, ése que prioriza la generación de riqueza material por encima del bienestar humano, ha entrado en crisis.

La idea de igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos sin atención a sus diferencias socioeconómicas y la instauración de regímenes de libre mercado con mínima intervención del poder público han causado la ruina absoluta de los pueblos. Ha muerto la falsa creencia de que toda administración privada es más eficiente que la pública y un rotundo ejemplo de ello es el creciente desastre financiero e industrial que sufren los estadounidenses a consecuencia de la explotación, especulación y corrupción de su clase capitalista.

Un esquema radicalmente distinto nos plantea el Estado social, que reconoce y garantiza de modo preferencial los derechos de los sectores sociales vulnerables, puesto que fija mecanismos para igualar socialmente ante la ley a los sujetos desiguales. Es así como en los conflictos entre trabajadores y empresarios, este Estado defiende los derechos vinculados al Hecho Social del Trabajo (acceso al empleo, la sindicalización, salario, estabilidad e inamovilidad, ambiente laboral sano, vacaciones, límite de la jornada y la seguridad social) como bienes jurídicos de valor supremo frente a la libertad de empresa (facultad del dueño a dirigir como quiera su compañía siempre que no viole las normas).

De lo anterior se interpreta que el respeto al trabajo prevalece sobre la libertad que tiene el empresario de despedir o reprimir los derechos de sus trabajadores. Esto demuestra que ante el choque de bienes jurídicos entre ricos y pobres, el Estado social no concede igual trato a todos para que gobierne la fuerza del más adinerado, sino que aplica una defensa prioritaria del débil jurídico para impedir la injusticia.

En idéntico sentido, se brinda protección preferencial a la mujer, visto que ante las diferentes formas de discriminación de género extendidas por el mundo, urge darle curso a procedimientos que aseguren a las féminas una total equiparación con los varones en el ejercicio de sus derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, así como la efectiva prevención de la violencia intrafamiliar de la que frecuentemente son víctimas. Con ese objetivo, el Estado social estipula medidas cautelares de protección a la mujer que denuncia la agresión de su marido, lo cual, lejos de significar una violación de formas procesales, constituye más bien un acto expedito de amparo a la vida de la débil social frente al riesgo inminente de muerte o lesión grave. Igualmente ocurre con el principio del interés superior del niño y del adolescente, que bajo la tutela del Estado social, hace valer el bienestar de los menores de edad por encima de los intereses adultos.

Defendemos el Estado social porque es el máximo garante de los derechos de los explotados y demás sectores marginados: clase popular, asalariados, obreros, amas de casa, artesanos, estudiantes, clase media y pequeños comerciantes. Sépase que nuestra filosofía no contempla como solución el asistencialismo y la caridad a los necesitados ni la reproducción de nuevas elites privilegiadas, sino que luchamos por formar un Estado de transición gobernado por el pueblo, que promueva la educación y dignificación de los excluidos mediante el trabajo productivo dentro de una economía de justicia social que nos conduzca a la igualdad de clases y a la erradicación total de la pobreza.

02 junio, 2009

PORQUE VARGAS LLOSA RECULÓ



Por: Jesús Silva R.

Invitado por una de esas organizaciones no gubernamentales patrocinadas por intereses antinacionales, llegó de visita a nuestro país, el señor Mario Vargas Llosa, figurando entre sus credenciales, su condición de ex peruano, ex comunista, ex candidato presidencial y ex dirigente político. Seguramente este perfil haga pensar que sus mejores tiempos pertenecen al pasado, aquellos días vibrantes de 1967 cuando al recibir el prestigioso premio Rómulo Gallegos, el joven escritor declaraba “la literatura es fuego” y resplandecían ideas revolucionarias. Hoy de aquel escritor solo nos queda un nostálgico recuerdo, como sucede con todos los que como él, renegaron de si mismos y cayeron en el abismo sin retorno de los antihistóricos y los desclasados.

En el siglo XXI, cuando han reaparecido maravillosos vientos revolucionarios en nuestra amada América Latina, el ahora convertido en ciudadano español regresa a Caracas con un reducido grupo de pensadores para promocionar la vieja y derrotada tesis neoliberal, algo así como un intento por revivir al más emblemático cadáver de la economía en años recientes. Enterrada está la idea de que el Estado debe desaparecer de la sociedad para otorgarle poder ilimitado al mercado, pues nadie es mejor que éste para administrar las riquezas y el trabajo. Nunca fue más evidente el fracaso de ese modelo, ya que ante la generalizada quiebra financiera del Imperio Yanqui, ha sido su propio gobierno quien se ha visto forzado a intervenir para contener el caos. ¿Cómo calificará el neoliberalismo, la respuesta de Obama al inmiscuirse en los asuntos de la economía privada? Seguramente esto perturbará las mentes de sus grandes gurúes mundiales como Fukuyama o Cavallo, o de sus aprendices criollos como Emeterio Gómez o Miguel Rodríguez.

Sin duda, intentar revivir al fenecido esquema neoliberal (rechazado por la mayoría de los pueblos del mundo), es una pretensión infeliz que no ganará credibilidad ante las grandes masas. Por ello ha quedado descubierto que el verdadero plan de estos intelectuales tarifados era insultar al pueblo y a nuestro presidente como acto delictivo de provocación, en espera de que el gobierno venezolano aplicase alguna medida disciplinaria para entonces fabricar un escándalo mediático ante el mundo. Terminado el show y al no poder mostrar evidencias de haber sido atropellados por el supuesto régimen antidemocrático, estos petulantes caballeros no tuvieron más opción que limitarse a deleitar, por una noche, las fantasías monárquicas de la alta sociedad caraqueña que sueña con derrocar a Chávez. Por último, mientras que el pueblo venezolano permanecía atento frente a sus pantallas, en espera del encuentro propuesto por el presidente para debatir personalmente con los neoliberales, nos enteramos que el acto había quedado desierto porque Vargas Llosa reculó.

VER PUBLICACIÓN EN:

http://www.aporrea.org/venezuelaexterior/a78854.html

29 mayo, 2009

SI LE DIERAN A FIDEL EL PREMIO NOBEL DE LA PAZ


Por: Jesús Silva R.

Tanto en el denominado primer mundo de los países ricos como en el tercer mundo de los países pobres, existe una clase trabajadora que sin distingo de fronteras ni nacionalidades que es igualmente explotada y marginada por las burguesías de cada región y para liberarse tiene la obligación histórica de unificar sus luchas asumiendo su identidad de clase revolucionaria a escala nacional y mundial. Por su lado, la clase empresarial es la misma explotadora en todo el globo, desde sus máximos exponentes en los grandes Estados capitalistas hasta en las repúblicas más empobrecidas, donde sea que ella se encuentre, siempre su actuación es depredadora, totalitaria, inhumana y embustera, intentando perpetuar su dominación e imponer su sistema de antivalores sobre el resto de la humanidad.

La llamada moral del primer mundo, cuya representación la ejercen arbitrariamente los monopolios gringos y las potencias europeas, se empeña en silenciar la voz de sus propios pueblos y callar a latinoamericanos, asiáticos y africanos. Es así como los fantasmas del terrorismo, narcotráfico, guerrillas, crímenes de lesa humanidad, violación de derechos humanos, dictaduras, armas de destrucción masiva y demás calumnias les son siempre atribuidos a los países pobres que sostienen valientemente una política de soberanía e independencia frente al imperialismo. La historia ha dejado constancia de que los marginados de la tierra que se atreven a procurar su libertad, siempre son difamados y criminalizados ante la opinión pública por los chacales del capitalismo con el ánimo de aislarlos internacionalmente y generar escenarios propicios para agredirlos, someterlos y saquearlos.

En ese primer mundo que se autoproclama como modelo de sociedad ejemplar, se legaliza la tortura y se fabrican leyes xenofóbicas para perseguir a los inmigrantes que les ofrendan su mano de obra barata. Allá el bienestar social es sacrificado para proteger los intereses de élites empresariales y financieras, pues miles de familias pierden sus empleos y viviendas por culpa de banqueros estafadores y gobernantes que se lavan las manos. Los servicios públicos elementales son privatizados, la libertad sindical es vulnerada y la seguridad social es restringida. El mercado se constituye en un poder hegemónico y la relevancia del ser humano se desvanece.

Sin embargo, las grandes mayorías sociales no pueden permanecer sumisas ante la falsedad de las instituciones que en la actualidad se encuentran bajo el control del Estado yanqui y sus gobiernos secuaces, ya que resulta cada vez más evidente la generalizada descomposición de este sistema. Nunca este derecho internacional impedirá ni castigará efectivamente los ataques genocidas de EEUU e Israel contra pueblos indefensos, ni jamás veremos a un presidente estadounidense ser enjuiciado por un tribunal internacional, a pesar de tantos delitos bestiales preparados desde Washington, ellos seguirán fabricando falsos héroes y asesinando inocentes en nombre de la democracia y la libertad hasta que los pueblos se rebelen. Definitivamente el primer mundo sería otro si reconociera que por su medio siglo de acciones humanitarias con médicos y maestros cubanos alrededor del planeta, debe entregarle a Fidel Castro su merecido Premio Nobel de la Paz.

VER PUBLICACIÓN EN:
http://www.aporrea.org/actualidad/a78631.html

24 mayo, 2009

CADENAS IDIOTIZANTES


Por: Jesús Silva R.

Capitalismo y consumismo van de la mano para lavar cerebros sin distingo de clase, raza, edad, sexo o religión en el marco de su cultura desquiciante y embrutecedora. Bajo su perversa influencia, el profesional de clase media compra la costosa camioneta sin importarle su angustia de inquilino ni el puñado de tarjetas de crédito que jamás podrá pagar. El joven del barrio negocia para pagar en dos partes, los zapatos del jugador de basket norteamericano que cuestan más de la mitad de su salario y compromete su última quincena. La universitaria, fetichista de la estética, aparta su aguinaldo para la liposucción de su abdomen y sus implantes mamarios aunque no tenga idea de cómo pagará la inscripción de su próximo semestre. La familia Arrieche honra su apellido porque Chávez recortó el cupo de dólares que usaban para estafar con los viajes y el niño de mi vecina arma un berrinche cada vez que no lo llevan al McDonald.

En efecto, no es extraño que cualquier ser humano se halle impregnado, en mayor o menor medida, de la cultura capitalista en que vivimos. Sin embargo, la conciencia individual debe preservarse prioritariamente sobre la base de nuestra propia historia, la crítica social y la dignidad humana que nos afirma como seres auténticos frente a los demás. De este modo al convivir con la masa heterogénea de la sociedad, manejaremos con mayor sabiduría las contradicciones sociales, principalmente las derivadas de la división de clases y demás formas de discriminación; pues la síntesis de estas reflexiones y experiencias es la que mejor puede alimentar nuestro razonamiento individual y colectivo. Así como el psicoanálisis freudiano estudia las normas que rigen la mente del individuo, el socialismo examina las leyes que orientan el desarrollo social, por lo que al unificar ambos análisis, confirmaremos que la formación del hombre y la sociedad que lo rodea son procesos interdependientes.

Ante estas realidades, sin duda habrá quienes adaptarán su pensamiento al régimen capitalista en procura de una existencia acomodaticia, pero no es menos cierto que seguirá habiendo quienes hagamos oposición a los explotadores y sus mucamos; asumiendo el deber de fortalecer la ideología popular para derrotar las prácticas y antivalores de esta época viciada. En definitiva, mientras bandidos y sumisos se entregan al servilismo y la adulancia, los revolucionarios debemos sostener nuestro combate intransigente contra las cadenas idiotizantes del capitalismo y lograr la liberación.

VER PUBLICACIÓN:

http://www.aporrea.org/actualidad/a78354.html