03 febrero, 2012

A 20 AÑOS DE AQUEL 4 DE FEBRERO


Por: Jesús Silva R.
Muchas han sido las manifestaciones de rebeldía contra dictaduras y falsas democracias, pero pocas son las insurrecciones que han conquistado la conciencia de los pueblos hasta convertirse en históricas vanguardias. Algo semejante sucedió cuando un grupo de militares insumisos (encabezados por un joven y hasta entonces desconocido teniente coronel Hugo Chávez) lograron la proeza de despertar en el pueblo venezolano la esperanza de un cambio popular.
Lo que al principio pareció ser el frustrado alzamiento militar contra un desgastado presidente apátrida, rápidamente se transformó en la ruptura del pueblo frente al corrupto y represivo bipartidismo burgués. Entonces, consumada la deslegitimación del viejo sistema, nunca más las organizaciones del Pacto de Punto Fijo (AD y Copei) pudieron monopolizar las ilusiones de las masas ni la estafa electoral de cada cinco años fue aplaudida, ya que un nuevo liderazgo nacional había emergido.
Tras asumir su responsabilidad ante una clase política que siempre se ha lavado las manos, Chávez fue encarcelado por la misma legalidad burguesa que en 1989 había exculpado a los que ordenaron acribillar a miles de compatriotas indignados por las medidas económicas del Fondo Monetario Internacional. Aunque más tarde la aristocracia buscó su reacomodo mediante la promoción de un veterano dirigente y sus nuevos aliados (chiripero) nada pudo detener el contundente triunfo patriótico de 1998.
Sin duda que el mundo valora especialmente que en la época donde se planteaba el fin de las ideologías, haya surgido un nuevo proceso de liberación nacional. Por ello la Revolución Bolivariana, hija indiscutible de aquella madrugada de 1992, constituye para América Latina un extraordinario ejemplo en la construcción del Socialismo del siglo XXI.

24 enero, 2012

LEOPOLDO, CAPRILES Y LA RECONCILIACIÓN SOSPECHOSA



Por: Jesús Silva R.


Con nombres irónicamente compuestos en creativo juego de palabras, fueron fusionados Leopoldo López y Henrique Capriles Radonski al ventilarse el rumor de un pacto electoral entre ambos de cara al 12 de febrero de 2012.


Furor, risas, confusión, preocupación y un centenar de opiniones divididas en twitter generaron los apodos Capoldo, Leodonski, Caprinski y Leo Di Capri, tan sólo minutos después de que López informara en el último debate de los precandidatos, que haría un importante anuncio junto a Henrique Capriles Radonski.


Sin duda ello comprueba que la campaña del autoproclamado descendiente de Simón Bolívar obedeció más al ánimo de negociar y especular con la venta de su candidatura, que con el sincero propósito de convertirse en el rival de Hugo Chávez el venidero 7 de octubre.


A pesar del despliegue de una super costosa campaña publicitaria que incluyó extravagantes cuñas televisivas como aquella carrera con obstáculos donde Superboy brincaba por encima de sillas, mesas y escritorios en su imaginaria ruta hacia Miraflores, lo cierto es que el ex Alcalde de Chacao nunca tuvo chance electoral dentro de la MUD.


Seguramente su drámatico viacrucis de partido en partido ha menoscabado su credibilidad frente al gentilicio oposicionista venezolano, primero la injusticia de ser desplazado de la organización (PJ) que él mismo había fundado con su progenitora y los generosos apoyos de la vieja PDVSA prechavista; más tarde su breve y malograda aventura dentro del partido Un Nuevo Tiempo, de donde fue implacablemente marginado; hasta finalmente el entusiasta invento de un cascarón vacío llamado Voluntad Popular.


Hoy, el voluntarioso aspirante oposcionista parece reencontrarse con el mundo real que se refleja en las encuestas de preferencia, donde su opción jamás logró posicionarse en los dos dígitos, y por ello, la desesperación de no perecer políticamente lo conduce a suscribir una insólita reconciliación que hasta ayer parecía impensable con el líder que hace pocos años lo desplazó.


Para Leopoldo, su ex compañero Capriles nunca fue la primera opción de alianza, muy por el contrario ha sido su último recurso, y sus andanzas con todos los actuales enemigos de Primero Justicia así lo han comprobado. Decenas de veces estuvo en conversaciones con Henry Ramos Allup, y hasta "elogios" recibió del caudillo de verbo insolente.


Pero misteriosamente esos intentos de acuerdo jamás dieron sus frutos, quizás porque el ambicioso López quiso vender muy caro su 9% de apoyo popular y Ramos Allup no quiso darle cacao ni Chacao (apoyo a su candidato municipal) porque no le gustó el trato.


Determinar si está exótica alianza entre López y Capriles podrá garantizar la victoria del hoy gobernador de Miranda en las elecciones primarias de la MUD dependerá de las características propias con que se desarrolle este evento comicial.


Es decir, si ocurriera una alta participación de electores, entonces la mayoritaria voluntad de los opositores libres (no militantes)  expresado en las encuestas a favor de Capriles, también se reflejará en votos efectivos y en el triunfo definitivo.
Pero si fuese el abstencionismo la tendencia predominante en las primarias, entonces serían las pequeñas pero testarudas maquinarias sobrevivientes del viejo Pacto de Punto Fijo (AD, Copei y otros factores minúsculos) las que movilizarían a sus militantes más leales para hacer ganador al hoy apadrinado de la socialdemocracia populista (y terror de los gaiteros de Coquimba) el señor Pablo Pérez.


Amanecerá y veremos!

15 enero, 2012

ESTUDIOS POLÍTICOS, REVOLUCIÓN Y COSTUMBRE



Por: Jesús Silva R.

Eso que llaman revolución, que en tiempos de antes y de ahora, significa generar un cambio social importante que apunte hacia el bien común (la sociedad sin clases), parece requerir la construcción de nuevas formas de relacionarse para que realmente la comunidad avance hacia etapas de desarrollo superior.

Visto desde ese plano, lo aparentemente sencillo resulta lo más complejo, pues contrario a lo que se cree, el ser humano es una criatura de hábitos y costumbres que frecuentemente permanece apegado a un mismo modo de vida si éste le facilita una supervivencia más o menos realizable. Sólo el costumbrismo humano puede explicar la extensa duración de ciclos históricos caracterizados por inmensas desigualdades sociales, donde masas que padecieron opresión fueron incapaces de rebelarse, a pesar de su muy precario nivel de vida.

Sin embargo, ese aspecto conservador de la especie humana no es absoluto, ya que dialécticamente con él convive la insurgencia y la resistencia como conducta colectiva de las clases sociales explotadas, quienes con variables niveles de consciencia, despiertan periódicamente en sublevación contra los regímenes opresores.


Esta doble faceta de la humanidad, la sumisa y la insurgente, consta en la historia de la humanidad muy claramente. Tanto que resulta debatible qué ciclos históricos han tenido mayor duración, si los basados en la rebelión o aquellos de aceptación del sometimiento. Y a partir de ese cálculo cronológico (ese estudio de la historia) algunos procuran fundamentar su creencia, de cuál de estas dos condiciones se corresponde más intrínsecamente con la naturaleza humana.

Reconocer el lado conservador de la especie humana, no es una negación de la lucha de clases (permanente confrontación entre explotadores y explotados) sino más bien un enfoque dialéctico de que frente al bien, el mal existe; frente a la luz, la oscuridad se opone; y frente a la lucha, la capitulación (rendición) acecha.

No cabe duda que los materialistas dialécticos nos basamos en la existencia de fuerzas revolucionarias para impulsar cambios sociales (refundar la república, modificar la economía, implantar un nuevo orden jurídico, etc). Que los revolucionarios seamos mayoría o minoría, no resulta un comprobante de la validez o la utopía de nuestra causa; ya que "no todo lo que es justo, es popular; ni todo lo que es popular, es justo". Ser mayoría o minoría es una circunstancia histórica que suele repetirse cíclicamente, y es precisamente el propósito de la revolución popular, generar cambios inclusivos que sean irreversibles y marchen siempre hacia la supremacía del interés colectivo.

En este contexto, la revolución cultural es fundamental, pues de ella depende que las masas valoren adecuadamente sus conquistas económicas y sociales. Del mismo modo, la revolución socioeconómica es vital, en tanto que opera como la base material que le otorga credibilidad al programa ideológico que inspira al proceso revolucionario y que se consolida en el saber de la población.

Concibamos la lucha revolucionaria, observando ambas caras de la moneda: revolución y reacción (costumbre). Identifiquemos las alianzas y acciones que convienen al plan transformador dentro de los escenarios variables que la vida social nos plantea. Distingamos los intereses, de las posiciones. Y sepamos reconocer las diferencias entre "estrategia, táctica y maniobra"; porque en definitiva, la primera obligación de quienes hacen la revolución es hacer valer la inteligencia por sobre la vehemencia; y las neuronas por sobre las hormonas.

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10 enero, 2012

DERECHA ENDÓGENA Y OTRAS FALACIAS




Por: Jesús Silva R.

La feroz campaña de rumores que se ha iniciado en 2012 desde el bloque oposicionista a partir de la reciente reorganización efectuada en las directivas de la Asamblea Nacional y del Partido Socialista Unido de Venezuela, llama significativamente la atención, sobre todo por tratarse de un año de elección presidencial donde la propaganda difamatoria será un arma fundamental de los sectores radicales de la oposición nacional y extranjera.

En ese contexto, esta tóxica operación mediática intenta hoy revivir aquellas viejas matrices de opinión que nunca han podido ser comprobadas, verbigracia la existencia de una supuesta derecha endógena (nueva burguesía) encabezada por altas personalidades del Poder Público Nacional así como una corriente militarista que aspira implantar el hipotético "Chavismo sin Chávez" y el capitalismo de Estado.

Es evidente que los infundios de la oligarquía pretenden menoscabar la confianza del pueblo en los más cercanos colaboradores del Presidente Hugo Chávez y así fomentar fraccionalismos y divisiones internas que pongan en riesgo la fortaleza del proceso bolivariano cuya ratificación está planteada el próximo 7 de octubre.

No es nuevo que ataques contra la reputación de líderes revolucionarios formen parte de la agenda de los capitalistas y sus medios de comunicación usados para mentir, estimular el odio contra personas honorables, culpar a inocentes, absolver a culpables, promover desprestigio y desestabilizar gobiernos democráticos.

De la burguesía, sólo el silencio debe preocuparnos, pues mal puede suponerse en ella un interés benigno de denunciar a los verdaderos traidores del socialismo. Por ello no fue casualidad en el Chile de 1973, el silencio de los enemigos del Presidente Allende cuando ingenuamente designó como Ministro de Defensa al fascista Pinochet.

06 enero, 2012

RECORDANDO A SOTO ROJAS, AHORA EX PRESIDENTE DE LA AN




Por: Jesús Silva R.

Fernando Soto Rojas (FSR) sale de la Presidencia de la Asamblea Nacional (AN) y es sustituido por Diosdado Cabello en un decisivo año electoral para Venezuela.

Tanto para quienes apoyamos la Revolución Bolivariana, como para quienes se oponen a ella, la noticia de este cambio en la directiva del Poder Legislativo, aconteció como evento inesperado pero no sorpresivo.

Primeramente cabe recordar que todo indicaba que el viejo camarada FSR, el marxista experimentado, el ex guerrillero, el fundador de la Liga Socialista, continuaría en ejercicio de su cargo, ello se desprende de los comentarios del Presidente Hugo Chávez sobre este asunto y de la entusiasta manifestación del propio Fernando en la última sesión parlamentaria donde afirmó aceptar ser postulado nuevamente como Presidente de la AN.

Sin embargo, es comprensible que en la arena política se generen reflexiones y modificaciones de estrategia y táctica. En tal sentido,  FSR, por sus cualidades como operador del diálogo para apaciguar tensiones frente al bloque parlamentario opositor, cumplió una significativa tarea dentro de una coyuntura donde la polarización agobiaba a la sociedad venezolana. Por ello, la gestión de FSR deberá ser apreciada como un período de recomposición de las fuerzas revolucionarias dentro de la AN y en el propio escenario de debate ideopolítico nacional.

Hoy, a un año del regreso de la oposición al parlamento, la cohabitación institucional entre ambos bloques ha sido lograda, así como la nueva dinámica de discusión frente al país, ahora con la irrupción de una bancada opositora que estuvo largamente ausente del tinglado legislativo debido a su retiro en las elecciones de 2005.

Habrá también que agradecerle a FSR sus loables esfuerzos por revivir el entusiasmo del chavismo protestatario, dícese de los centenares de colectivos de revolucionarios que sin militar activamente en el PSUV ni pertenecer a ninguna nómina de las instituciones del Estado, son seguidores de Chávez pero no están felices con el burocratismo ni la formación de nuevas élites internas que amenazan a nuestra amada Revolución.

La aparición de FSR, en lo que respecta al elenco de altos dirigentes revolucionarios, produjo en los chavistas un motivo de entusiasmo para volver a participar en las actividades sociales, políticas y culturales del movimiento bolivariano. En ese contexto, FSR hizo lo que las circunstancias le permitieron (contra adversidades externas e internas) y representó la esperanza de multitudes que desean una dirigencia política que abra canales de participación popular como en sus mejores años, vale decir, aquel tiempo donde ganábamos elecciones con siete millones de votos e imaginábamos que el retorno de Antonio Ledezma a la Alcaldía de Caracas era una locura exclusiva para el día de los inocentes.

Llegada la hora impostergable de las autocríticas y las rectificaciones, el Polo Patriótico, reaparece como instrumento para la participación amplia, democrática, creativa y proactiva de las masas en una época donde la Revolución Bolivariana más lo necesita. Allí la figura de Soto Rojas desempeñó un valioso papel de promoción y ojalá pueda seguir sumando en esa vital tarea unitaria. 

El ciclo del año 2011 se ha cumplido dignamente, y lo mejor que puede ocurrirle al proceso político vigente es que los valores éticos demostrados por el ahora ex Presidente de la Asamblea Nacional, Fernando Soto Rojas, permanezcan en el nuevo período parlamentario 2012 así como en la alta gerencia gubernamental y partidista de la Revolución Bolivariana: Humildad, combate al nepotismo y a la corrupción, desprendimiento de lo material, lealtad al pueblo y a la unidad revolucionaria que encabeza nuestro Presidente Hugo Chávez.

Sin complejos, forzoso es reconocer que el 2012, año de inevitables confrontaciones donde se decidirá la Presidencia de la República para el período 2013-2019, exige el ejercicio de poderosos liderazgos (Diosdado Cabello) para hacer todo lo requerido en los principales frentes de batalla, siempre en aras de garantizar la defensa de la causa revolucionaria, la victoria electoral del pueblo y la profundización de los cambios que nos encaminen al socialismo del siglo XXI.

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05 enero, 2012

SOCIALISMO E INTERNACIONALISMO PARA LA CLASE TRABAJADORA

Fundación de Amistad y Solidaridad Internacional
FUNDASI
DIPLOMADO INTENSIVO
“SOCIALISMO E INTERNACIONALISMO PARA LA CLASE TRABAJADORA

El Diplomado “Socialismo e Internacionalismo para la clase trabajadora” tiene como objetivo analizar los principios generales que orientan la participación y el protagonismo del pueblo para el impulso de la liberación nacional y la emancipación social, teniendo en consideración las circunstancias políticas, históricas y económicas propias de cada país y los bloques regionales en el siglo XXI. Nuestro programa se propone formar líderes con capacidad política y la conciencia popular en la clase trabajadora mediante el estudio teórico y las reflexiones en el contexto de la práctica social, sobre la base de los siguientes cuatro (4) módulos:

1.   NOTAS DEL SOCIALISMO CIENTÍFICO
2.   DERECHOS HUMANOS EN EL SIGLO XXI
3.   LA CLASE SOCIAL DEL TRABAJO
4.   INTERNACIONALISMO ANTIHEGEMÓNICO

El módulo 1, titulado Notas del Socialismo Científico: Analiza los antecedentes del materialismo histórico, las superestructuras del régimen capitalista y la importancia de la emancipación cultural como antesala del salto revolucionario.

El módulo 2, identificado como Derechos Humanos en el Siglo XXI: Examina la relevancia del nuevo modelo de Estado Social de Derecho y de Justicia en función de una visión progresista que supera el paradigma del Estado Liberal Burgués.

El módulo 3, denominado La Clase Social del Trabajo: Estudia el problema de la contradicción “Capital-Trabajo”, la división de clases,  y la organización de la alianza de clases para enfrentar las formas de explotación en el capitalismo globalizado.

El módulo 4, con el nombre de Internacionalismo Antihegemónico: Explora los conflictos generados por el Imperialismo, el belicismo, el papel de las transnacionales y la pertinencia de la unidad soberana de los pueblos en función de la multipolaridad.



Estrategias didácticas
Análisis de textos asignados.
Resúmenes y ejercicios prácticos.
Discusiones en grupo.
Consideraciones generales.
Estrategias de evaluación final
Trabajo especial/Test/Examen.
Duración
1er mes: Módulo 1 (12 horas)
2do mes: Módulo 2 (12 horas)
3er mes: Módulo 3 (12 horas)
4to mes: Módulo 4 (12 horas)
5to mes: Repaso final (8 horas)
6to mes: Prueba final (4 horas)
Total 60 horas académicas.
24 sesiones de 3 horas c/u.



Términos del convenio: El diplomado está diseñado para colectivos de aproximadamente 30 personas por salón, de conformidad con cuatro (4) sesiones impartidas en un (1) mes. El convenio educativo entre la institución contratante y FUNDASI (con certificado expedido por este último). Seis (6) meses de clases.  Opción de extensión de seis (6) meses más para un total de 360 participantes. Como principal material de apoyo didáctico en este diplomado, FUNDASI incluye un texto educativo cuya matriz está a la disposición del contratante para su edición. Inversión a convenir.

Promotores: Carlos Del Vecchio y Jesús Silva R. / 2012


Contactos: centralismodemocratico@hotmail.com

27 diciembre, 2011

DESEO UNA NAVIDAD PERFECTA

Por: Jesús Silva R.

Todos hemos soñado alguna vez con una navidad eterna y perfecta donde cada año fuese doce meses de permanente celebración y que en paralelo a nuestras actividades profesionales, mantuviéramos plena disposición a congregarnos para compartir vivencias y experiencias en comunión con nuestros semejantes.

Es indudable que la navidad (idealmente vista) es un concepto magnífico, que inspira a la sociedad a dar demostraciones especiales de afecto al prójimo, de convivencia fraternal, paz y concordia. Entonces, ante las comprobadas bondades de la tradición navideña, cabe preguntarse, si es factible que en este siglo la humanidad transforme los rituales de diciembre en solemnidades practicables todos los meses del año.

Muchas tradiciones y sistemas sociales duraron centurias aún siendo contraproducentes para el bienestar de la humanidad, experiencias universales como el esclavismo, el feudalismo, el mercantilismo, entre otros, han sido fuente de miseria y marginación en perjuicio de las grandes masas de la sociedad. De modo que, si bien es cierto que dentro de cada época hubo manifestaciones de confrontación entre la mayoría socialmente explotada y la minoría explotadora; también es verdad que la opresión ha perdurado como resultado de un considerable "costumbrismo" que es parte de la humanidad.

En tal sentido, nuestra óptica dialéctica nos permite visualizar una masa humana heterogénea que no debe ser totalizada en función de un sólo patrón de conducta, pues hay gentes costumbristas, pero asimismo las hay innovadoras; hay quienes practican un real espíritu unitario y otros que son renuentes a agruparse. También existen los aptos para la sociabilización y las demostraciones afectuosas, al igual que hay otros que son insociables y estructuralmente impedidos de exteriorizar sus sentimientos hacia el semejante.

Visto que la navidad supone una concertación de voluntades entre muchas personas, es claro que su avance para convertirse en modelo permanente de vida será consecuencia de una revolución intelectual que abarque a la inmensa mayoría de la sociedad, pues en efecto se trata de una obra colectiva basada en relaciones de profunda cordialidad y afectividad recíproca. Esa navidad futura con la que muchos soñamos, más que una época del año, tendrá que ser un nuevo modelo de vida universalizado, que ponga fin a las barreras creadas por el hombre en tiempos anteriores, es decir, deberá ser una unión por encima de religiones, etnias y naciones, donde ya no existirán clases sociales, porque habremos comenzado a escribir una nueva historia.

Seguramente, en ese idílico escenario de fabulosa confraternidad, la época decembrina ya no estará invadida por el desenfrenado consumismo que hasta hoy la caracteriza; desaparecerá el culto a los bienes materiales y las personas serán capaces de brindarse cariño mutuo sin depender de regalos materiales para tal efecto. Pues ciertamente la humanidad progresará hacia un estadio de conciencia colectiva superior donde los objetos dejen de usurpar la función de los sujetos en el ámbito de las relaciones sociales, es decir, que ya ningún bien material hará falta como intermediario (ni símbolo de seducción) para el acercamiento entre las personas.

Esa sociedad que supere el fetichismo por las mercancías y que sea consciente de que las mayores riquezas para fomentar la convivencia pertenecen al mundo de los sujetos (y no los objetos) estará inspirada en un noble ideario, no importa si se llama cristianismo, judaísmo, budismo, socialismo, comunismo o teología de la liberación. Será un escenario donde la persona significará el espíritu, propósito y razón de la generación de riquezas para su equitativa distribución social.

En este contexto, constituye un convencimiento sólido para quienes abrazamos la causa de la justicia social, que no puede haber teoría sin praxis, ni viceversa. Por ello ubicamos en el ejercicio humano de la buena voluntad, la mejor manera de cumplir los mandamientos universales del bien. Flaco servicio le rendiremos a la sociedad mediante prédicas de santidad que no se traducen en un comportamiento social palpable donde el respeto a la diversidad, la humildad, la solidaridad, la buena fe y el diálogo no sean demostrados mediante el hacer diario.

Deseamos que no se rinda culto a la riqueza material, al derroche y la suntuosidad, al mismo tiempo que se predica la austeridad como uno de los principales valores crísticos. Para erradicar tal hipocresía, abogaremos siempre por desaparecer el enriquecimiento indigno y la explotación (en todas sus formas) entre las personas e instaurar una sociedad de iguales, tal como lo pretendió Cristo (líder político de su época) al expulsar a los mercaderes del templo.

En fechas como estas, ratificamos nuestro compromiso humanista de avocarnos a la solución de los problemas de la tierra y posteriormente los del cielo. Así, respetuosos como somos de la libertad de pensamiento, entre cristianos, musulmanes, judíos, ateos, marxistas y demás cosmovisiones del mundo, requerimos la contribución todos para en este siglo hacer de la navidad un régimen universal de vida que fomente la felicidad permanente de toda la familia humana, sin guerras, ni orfandad, ni miseria.

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18 diciembre, 2011

DEMOCRACIA, NACIÓN Y UNIVERSIDAD


Por: Jesús Silva R.

El contexto político de la nación y el que aisladamente transcurre en el ámbito universitario, son bastante distintos y cualquier comparación sería infundada. En la universidad, la bandera de las reivindicaciones estudiantiles puede ser impuesta como tema hegemónico por los poderes internos que operan dentro del claustro, para invisibilizar los asuntos de interés nacional y al mismo tiempo simular independencia en relación con los partidos políticos.

Habiendo pocos liderazgos profesorales y estudiantiles que permanezcan inmunes a la injerencia o influencia partidista (tal como se evidencia en medios de comunicación y redes sociales) es frecuente que se defraude la buena fe de centenares de jóvenes inocentes que entregan su voto con la ilusión de un proyecto estrictamente universitario y no clientelar.

Aunque en izquierdas y derechas hay quienes defienden la tradición del voto docente calificado, lo cierto es que el Principio Constitucional de Progresividad de los Derechos Humanos ordena crear una legislación nueva que equipare el voto estudiantil y el profesoral. Dicha innovación propiciará un salto cualitativo en la conciencia de los estudiantes para que ejerzan radicalmente su poder transformador y dejen atrás la fantasía del “apoliticismo universitario” que históricamente ha favorecido a las élites academicistas.

En el marco de la nación, las pugnas sociales hacen que las masas busquen alternativas políticas de transformación, aun cuando haya países donde temporalmente no se vea una opción revolucionaria. En Venezuela esa opción existe y por ello en 2012 el pueblo ratificará el actual proceso de inclusión social, pues a diferencia de los reductos de la burguesía donde la liberación ideológica está pendiente, en la nación prevalece una mayoría universal con conciencia superior.

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16 diciembre, 2011

EL CAPITALISMO HACE LLORAR A ITALIA


Por: Jesús Silva R.

Diciembre de 2012 ha presentado un acontecimiento verdaderamente estremecedor, Mario Monti, economista tecnócrata que, desde mediados del mes pasado, sucede en el cargo de Primer Ministro de Italia al multimillonario empresario Silvio Berlusconi, ha consignado ante el Parlamento, el plan de ajuste presupuestario de 30.000 millones de euros, el cual incluye drásticos recortes en los derechos laborales de la población.

El plan de reformas contempla cambios en el sistema de pensiones y la aplicación de nuevos impuestos. Monti aseguró que no pretender minimizar la magnitud de los ajustes de su plan, pues reconoció que se trata de “fuertes sacrificios” para evitar que Italia caiga en el “abismo”, se asevera que son necesarios ya no solo para sentar las bases del futuro crecimiento económico del país, sino también para contribuir a la supervivencia del euro.

La noticia estuvo acompañada por un episodio cuyas imágenes han recorrido el mundo, cuando la ministra italiana del Trabajo, Elsa Fornero, rompió en llanto al intentar explicar los sacrificios que deberán hacer los ciudadanos, verbigracia, un aumento que fija en 66 años la edad para la jubilación y que para acceder de forma anticipada a este beneficio los hombres y mujeres deben cumplir 42 y 41 años de contribución, respectivamente.

La jubilación en el sector privado lo obtendrán las mujeres a partir de los 62 años y los hombres a 66 años en 2012 con una penalización del 3 % por año para los que se jubilen antes, mientras que la equiparación total de edades será de 66 años en 2018. El gobierno afirma que la deuda pública de Italia actualmente ronda el 120 % del PIB y el país corre el riesgo de adentrarse en un “abismo”. Este plan aprobado mediante decreto ley, congela las pensiones superiores a 960 euros al mes, mientras que se mantiene su actualización basada en la inflación para aquellas inferiores.

Como broche de oro en esta política antipopular, se estima el incremento del IVA en dos puntos, hasta el 23%, a partir de septiembre de 2012 y el aumento de la edad mínima para jubilarse y los años mínimos de cotización para acceder a las llamadas pensiones de antigüedad.

Sin duda las medidas aplicadas en Italia afectarán la gobernanza y la estabilidad política, especialmente en esta época donde movimientos sociales de nuevo tipo, como los indignados, se extienden rápidamente por Europa y Estados Unidos (Occupy Wall Street), aunque resulte apreciable que dichas multitudes luzcan, por ahora, lejos de convertirse en vanguardias organizadas capaces de desestabilizar el régimen imperante.

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04 diciembre, 2011

DEL CONGRESO ANFICTIÓNICO A LA CUMBRE DE LA CELAC


Por: Jesús Silva R. 

Con el compromiso de hacer realidad la unión latinoamericana y caribeña que procuraron nuestros héroes independentistas, nace la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) como nuevo escenario alternativo para solventar los temas de la región con más riquezas naturales en el mundo y derrotar la peor crisis capitalista de la historia.

No es por casualidad, sino por madurez histórica, que nuestro subcontinente tiene hoy pueblos y gobiernos que expresan valientemente su voluntad de superar el viejo sistema interamericano frente a élites conservadoras que se abstienen de emprender cualquier iniciativa contrapuesta al régimen de la OEA. Por tal motivo, institucionalizar la CELAC y consolidarla como instancia libre del neocolonialismo estadounidense son objetivos estratégicos de supervivencia y bienestar que requerirán la acción de una mayoría categórica de naciones que implante la nueva Comunidad de Estados con jerarquía plena.

El logro de los objetivos trazados dependerá, en buena parte, de diseñar una estructura jurídico política que le otorgue a la CELAC las facultades vinculantes de una organización de Derecho Internacional propiamente dicha; ya que así podrá materializarse un nuevo sistema de normas que sustituya a la anacrónica Organización de Estados Americanos (OEA) donde la presencia de Canadá y el injerencista Estados Unidos contradice los reales intereses latinoamericanistas.

Todo indica el inmenso desafío que encara el bloque regional de naciones progresistas para lograr, ahora en el siglo XXI, los propósitos unitarios del Congreso Anfictiónico de Panamá (1824) protagonizado por Simón Bolívar; pues tal como aconteció en aquella época, el Imperialismo Yanqui y sus infames siervos locales siguen siendo los mayores enemigos a vencer.

Ya en la Carta de Jamaica (1815), El Libertador había anunciado este magno ideal:

"Es una idea grandiosa pretender formar de todo el Mundo Nuevo en una sola nación con un solo vinculo que ligue sus partes entre sí y con el todo. Ya que tiene un origen, una lengua, unas costumbres y una religión, debería, por consiguiente, tener un solo gobierno que confederase los diferentes estados que hayan de formarse; [...] ¡Qué bello sería que el Istmo de Panamá fuese para nosotros lo que el de Corinto para los griegos! Ojalá que algún día tengamos la fortuna de instalar allí un augusto congreso de los representantes de las repúblicas, reinos e imperios a tratar y discutir sobre los altos intereses de la paz y de la guerra, con las naciones de las otras partes del mundo. Esta especie de corporación podrá tener lugar en alguna época dichosa de nuestra regeneración..."

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28 noviembre, 2011

HEMBRISMO, UNA VERSIÓN DEL MACHISMO


Por: Jesús Silva Rivas

El hembrismo no se parece en nada al feminismo, pues este último está representado por un sistema de principios que procuran la implantación de la igualdad de género en todos los ámbitos de la vida humana; mientras que el primer concepto (hembrismo) significa una visión de barbarie, e inclusive violencia, en cuanto a las relaciones de poder en la sociedad, donde las mujeres imponen un régimen de supremacía y dominación sobre los hombres, tal como muchos de ellos lo han hecho en las sociedades patriarcales.

Aunque en la historia, el hembrismo sea cuantitativamente inferior al machismo (y nadie duda que ancestralmente el machismo ha sido un gran flagelo para la humanidad), no deja de ser pertinente denunciar los efectos nocivos que estas sectas radicales del hembrismo (cada vez más numerosas) causan en la vida social, ya que precisamente sus desviaciones atentan contra el prestigio de la mujer moderna (solidaria, fraternal, justa y democrática) que en el siglo XXI es admirable protagonista en los escenarios de la educación, la ciencia, la política y el trabajo.

Por lo tanto el hembrismo no identifica a una mujer futurista que ha superado la antigua sumisión de sus ancestras frente a la dictadura patriarcal, por el contrario ejemplifica un pensamiento rudimentario y salvaje inspirado en la violencia injustificada y el no reconocimiento a la dignidad de las personas, vale decir, base esencial de la convivencia humana.

En efecto, lo más lamentable del hembrismo es su carácter de doctrina inculcada a través de generaciones de féminas que transfieren unas a otras una serie de inconvenientes prejuicios y resentimientos contra los hombres, vale decir, un rencor que supone la guerra contra "los machos", como si la mala experiencia en convivencia, con uno o varios de ellos, fuera elemento suficiente para calificar negativamente a toda la población de hombres, es decir, como si un individuo representara la totalidad.

Es así que frecuentemente, la madre, la hermana, la pariente o la amiga cercana (que han experimentado el divorcio, la separación, la maternidad en soltería, la violencia en el hogar, años de matrimonio disfuncional y conflictivo, o simplemente el maltrato por el hombre en cualquier otra situación) se convierten en hembristas veteranas (profesoras) al adoctrinar a las mujeres más jóvenes (incautas) en el prejuicio contra los varones, basándose en un traslado de infelices experiencias propias que violan el razonamiento lógico, pues en efecto, cada persona vive circunstancias propias de modo, tiempo y lugar que hacen absurda la imitación de conductas ajenas como supuesta solución a problemas personales.

Sin embargo, el hembrismo, familiarmente promovido, conlleva a la mujer joven (aprendiz) a emprender una confrontación por el poder contra el hombre, la cual, en la mayoría de las veces, no es deseada ni correspondida por su compañero, generándose así, la inevitable pérdida de afectos, episodios de incomprensión y ruptura de vínculos, evidentemente motivados por ese enfermizo hembrismo que fue inyectado a la pareja por inescrupulosos agentes externos (terceras personas).

A la discípula hembrista se le educa para el egocentrismo (actitud que pareciera enorgullecer a sus maestras y ancestras hembristas) y se le incita a imitar las conductas más repudiables del machismo tradicional, tales como un comportamiento imponente y dominante, así como una superioridad (siempre acompañada del alarde frente a la sociedad) en las relaciones de poder frente a los hombres, que incluyen el trabajo, el estudio, la pareja, la capacidad económica, la política, la sociabilización, la reputación y por supuesto la sexualidad.

El pensamiento hembrista, aparentemente fundado en un afán de revancha contra siglos de patriarcado y sometimiento machista, anula las posibilidades de construir una nueva sociedad que supere las viejas injusticias, es decir, un sistema basado en la igualdad real entre mujeres y hombres.

Por el contrario, el hembrismo fomenta la destrucción de las relaciones sociales en armonía y se orienta en un delirio prepotente (ideado por culturas primitivas y atrasadas) de instaurar un modelo de opresión sobre las personas que va contra la propia naturaleza humana y las reglas de una sociedad democrática, fraternal y respetuosa de la igual dignidad de sus integrantes, tal como lo plantea el movimiento feminista mundial, del cual, millones de mujeres y hombres formamos parte activamente.

Nunca olvidemos que todo el que posee un falo, no siempre es un machista; ni toda la que tiene una vulva necesariamente es una feminista. Pues la igualdad de género y el feminismo se basan en la cosmovisión de un mundo sin violencia ni sometimiento; y no obedece a la cualidad implícita de haber nacido mujer u hombre.

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27 noviembre, 2011

EL DERECHO COMO INSTRUMENTO DE CAMBIO SOCIAL



Por: Jesús Silva R.


Desde el siglo pasado, es un acontecimiento común que los principales cambios económicos y sociales dirigidos a transformar el Estado, vayan acompañados de un nuevo ordenamiento jurídico que legitime dichos cambios ante la ciudadanía. En tal contexto, el éxito de las nuevas normas, es decir, el acatamiento de la misma por la mayoritaria colectividad, dependerá siempre de la debida caracterización del momento histórico, político, económico que vive la sociedad; ya que si la norma funciona flagrantemente en contra de los intereses de la población, es seguro que la misma enfrentará el rechazo, o por lo menos la resistencia, de buena parte del conglomerado social.

No obstante, la burguesía no teme promover leyes impopulares que amenacen su gobernabilidad, pues bien posicionada en la dirección del Estado (como ocurre actualmente en Estados Unidos, Unión Europea y países pro imperialistas), se vale de sus superestructuras de dominación (medios de comunicación, escuelas, liceos, universidades, colegios profesionales, asociaciones civiles y demás instituciones utilizadas en el control social) para imponer y convencer a las multitudes sobre la supuesta bondad general de tales leyes.

Frente a esta problemática, las fuerzas revolucionarias, aparentemente inexpertas en el ejercicio de gobierno, encaran en cualquier país, el desafío de construir un nuevo Estado de Derecho donde la clase social vinculada al trabajo desaloje del poder a la clase empresarial que ha gobernado. De allí que las revoluciones populares y democráticas del siglo XXI incluyan (junto con las victorias electorales y las políticas socioeconómicas de avanzada) nuevas leyes capaces de desmontar el viejo Estado burgués.

Esa revolución jurídica implica desmantelar la tradición legal y los preceptos normativos inamovibles, pues evidentemente el Derecho (así como otras ciencias sociales) es objeto de la subjetividad humana y por ende ha sido manipulado para servir al interés de la clase dominante en cada época. Por ello, el Positivismo (doctrina jurídica conservadora) pretende hacer creer que las normas establecidas en los textos son esencialmente justas y suponen inmediata obediencia sin posibilidad de crítica o reforma.

Así como Marx advirtió que la Economía era un asunto demasiado importante para dejárselo únicamente a los economistas, ciertamente el Derecho tiene la suficiente relevancia social como para que el pueblo en general se ocupe de él y no sea materia exclusiva de abogados o connotados juristas.

No cabe duda que la visión positivista del Derecho contribuye a la perpetuación del hegemonismo burgués y por lo tanto, cualquier movimiento que se precie de revolucionario tiene la obligación de subvertir ese orden capitalista y atreverse a implantar una nueva legalidad popular y revolucionaria, es decir, un nuevo ordenamiento jurídico al servicio de la clase trabajadora (la clase social del trabajo).

17 noviembre, 2011

DEBATE DE LOS PRECANDIDATOS Y BREVE ANÁLISIS CRUDO



Por: Jesús Silva R.

A los fines de un análisis breve sobre el debate de los precandidatos presidenciales de la Mesa de la Unidad Democrática (14-11-11), compartimos las siguientes consideraciones enfocadas en el escenario político electoral y sus protagonistas:

Diego Arria: veterano diplomático de la "época dorada" de Don Carlos Andrés Pérez, quien exhibió la mejor redacción en el discurso, pero gastó excesivo tiempo en anunciar los desastres que, según él, destruirán a la república sino salimos del actual Presidente, cuanto antes. Su momento estelar: Aseguró que desde la Corte Penal Internacional en La Haya, hará encarcelar a Chávez.

Leopoldo López: Autoproclamado descendiente de Simón Bolívar, ahora también dice tener identidad "popular". Es estudioso del "coaching", el "cooperative work" y el "self-motivation" impartido en las escuelas estadounidenses. Asimismo se le recuerda como afortunado beneficiario económico de la vieja PDVSA, la cual le permitió crear un partido político.

Se mostró disciplinado en su infatigable repetición de que va a construir "la mejor Venezuela" y buscó enfáticamente conectarse con los jóvenes para restarle votos a Capriles Radonski, corresponsable de la expropiación de su partido (PJ). Su momento estelar: Dijo que hay que desmontar el Estado capitalista (insólito).

Pablo Pérez: Convertido en gobernador del Zulia por el dedo de Manuel Rosales y designado hoy aspirante presidencial por el dedo de Henry Ramos Allup, ha sido un gran bendecido por los dedos de la socialdemocracia. Como buen alumno de Rosales, el uso de la palabra pudiera no ser su mayor talento, pero se siente guapo y apoyado por las macoyas en la tarea de derrotar a Capriles.

Su equipo hace esfuerzos por limpiar su imagen luego del episodio televisado en el evento gaitero con el grupo Coquimba y su presunta embriaguez de esa noche. Es, en todo caso, la actual ficha de la vieja derecha puntofijista; aunque al interior de su conciencia, sabe que ganar en el Zulia no es ganar en Venezuela. Su momento estelar: No existió.

Henrique Capriles Radonski: Hasta hace un par de meses lucía imbatible en las encuestas como candidato opositor, pero los diabólicos restos del Pacto de Punto Fijo (expertos en articular macoyas y cayapas) han puesto en grave peligro su posibilidad de triunfo en las primarias.

Capriles, democristiano de nacimiento, pidió cacao en Copei y le dijeron que no. Reponiéndose de ese guayabo y del otro causado por la imposición de hacer elecciones primarias para Miranda, hoy encara un desafío inédito en la derecha venezolana (lograr más votos con menos partidos). Víctima de tantas trampas y traiciones de quienes le profesaban solidaridad y compañerismo, es seguro que Henrique nunca más participará en saraos ni funerales adecos.

Con lenguaje moderado, se mostró conciliador y cacareó ser el mayor constructor de escuelas y viviendas del país. Insinuó no ser bendecido por el dedo de ningún caudillo (una diminuta estrellita ninja lanzada contra Pablo Pérez).

No mostró programa económico ni parada cierta en su autobús del progreso, pero le pide votos a todos los opositores que hoy no lo quieren (adecos, copeyanos y sus derivados, incluso ex chavistas). Su momento estelar: El alarde de que viene rodando en política desde que fue presidente de la cámara de diputados del extinto Congreso de la República (tantos años como Chávez).

María Corina Machado: Nadie niega su categoría estética, su histrionismo, o su estampa incorregiblemente glamorosa. Tanto que se ha convertido para la política derechista venezolana en lo que fuera Lupita Ferrer hace dos décadas para las telenovelas criollas, "a drama queen" (una reina del drama).

Claramente influenciada por las historias idílicas de Corin Tellado cuando habla, tan entusiasmada, sobre su "Capitalismo Popular", y a la vez inspirada en los melodramas de Delia Fiallo cuando se refiere al apocalíptico "Comunismo Chavista", aun vive del prestigio de su visita a George W. Bush) y de los auto-atentados que se practica en barrios chavistas que visita junto a sus escoltas.

En el debate, fue fiel a sus técnicas comunicacionales, la no conciliación con el chavismo, el ataque directo al Presidente y el presagio del desastre. Agregó por primera vez que su "Capitalismo Popular" incluye un fondo para el emprendimiento (ignora los programas del Banco Bicentenario, Banco de Venezuela, Banco Industrial, Bandes, Banco de la Mujer, y demás entes de la banca popular del Estado).

Promete, sin pena ninguna, que con ella los buhoneros pronto se convertirán en empresarios, pero no brinda detalles sobre su exótica teoría económica. Por otra parte, insiste en conversa diaria y directamente con las mujeres humildes y sobre todo las madres más pobres, buscando fundar un nexo emocional con ellas para convertirse en referencia de ese poderoso segmento de la población.

Machado siente que después de los triunfos de Bachelet en Chile, Cristina en Argentina, Chinchilla en Costa Rica y Dilma en Brasil, la gran hora ha llegado para ella. Su momento estelar: "Por ahí me dicen María" (pegajoso jingle electoral que intenta popularizar su imagen sifrina). Además parafraseamos su mensaje final en el debate, si quieren hacer la diferencia frente a los últimos cincuenta años, voten por una mujer, voten por mí.

Resultados:

Diego Arria: pasó de ser un ignorado a convertirse en un candidato notorio, lo cual puede ser un triunfo (por ser el más beneficiado del debate) aunque ello no lo sacará del sótano en todas las encuestas.

Leopoldo López: Logró confundir a la juventud opositora y por ello cumplió su misión fundamental (malograr el chance de Capriles Radonski). Exitoso en la labor de zancadilla contra su antiguo amigo, pero permanece totalmente como ficción en lo que respecta a su alternativa de triunfo en las primarias de la MUD.

Pablo Pérez: Participó con el propósito de no perder lo mucho que ha ganado en dos meses. Hizo bastante por no parecerse a Rosales y esa es una noble misión para cualquier candidato. Fue eficiente al evitar pronunciar disparates que lo expusieran a la burla pública y mediática.

No tenía obligación de brillar discursivamente y ciertamente no lo hizo. Pero conservó las formas y las apariencias del libreto que le esribieron suficientemente como para salir intacto del debate, lo demás lo harán las maquinarias (cogollos) para impulsar su campaña.

Henrique Capriles Radonski: Teniendo la mayor carga de la campaña (tareas por hacer y votos por conquistar), su inofensiva actuación durante el debate causó decepción entre sus seguidores y todos quienes lo ven como posible opción. Desaprovechó la oportunidad de arrinconar a Pablo Pérez (su mayor amenaza), tal vez evidenciando que está muy lejos de tener el ímpetu (carisma, fortaleza, coraje, imaginación) de los dirigentes democristianos de épocas pasadas.

La recomendación de sus asesores en cuanto a que la retórica pacifista es lo que más le conviene a su imagen pública, podría en pocos meses resultar en causa de despido justificado contra esos politólogos, semiólogos, periodistas y asesores de imagen que lo aconsejan, así como la muerte política del propio Henrique. El balance general es negativo.

María Corina Machado: Cumplió con las expectativas generales del colectivo opositor, que no son precisamente conquistar la candidatura presidencial, sino fortalecer su imagen nacional como opositora radical y de acusación personalizada contra el Presidente Chávez.

Siguió sumando en su consolidación como referencia del nuevo liderazgo femenino burgués. Sus emblemas de anticomunismo y "capitalismo popular" (experimento británico traído a Venezuela) le otorgan una imagen definida que otros candidatos evitan asumir y al mismo tiempo le conceden un abaníco de opciones para futuras contiendas electorales. Su retórica apasionada (eso que motiva a Oscar Schemel de Hinterlaces a decir que María Corina es romántica) le favoreció en el debate, más allá de que su falta de alianzas con los partidos, debiliten sus posibilidades de victoria.

En definitiva, vimos un debate entre figuras al servicio del capitalismo, del hegemonismo estadounidense en nuestro sub-continente latinoamericano y de las elites que promueven el retorno de un gobierno empresarial en Venezuela. Precandidatos que se aferran a disfraces populistas para ocultar el plan nefasto que las burguesías nacional y transnacional tienen preparado para la nación si lograsen la proeza de derrotar electoralmente a Hugo Chávez.

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11 noviembre, 2011

UNA NUEVA LEY ORGÁNICA DEL TRABAJO Y CUATRO PUNTOS PRIMORDIALES

  
Por: Jesús Silva R.

La promesa del Presidente venezolano Hugo Chávez sobre la creación de una nueva Ley Orgánica del Trabajo para el primero de mayo de 2012 por la vía de ley habilitante, renueva las expectativas de quienes entendemos que realizar el Estado de justicia social exige instaurar un Derecho Laboral basado en la doctrina del hecho social del trabajo como bien jurídico de supremo valor. Es decir, el trabajo comprendido como actividad humana liberadora destinada a fomentar la dignificación y el desarrollo espiritual, intelectual y material de los trabajadores y las trabajadoras para la generación de bienes y servicios de predominante interés social y satisfacción de necesidades colectivas.

En tal sentido, un nuevo régimen legal garantista debe igualmente orientarse en el principio de progresividad en materia de derechos sociales como precepto primordial previsto en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) así como en el derecho internacional y demás instrumentos jurídicos reconocidos en el derecho venezolano vigente. De manera concreta, una nueva ley orgánica del trabajo de carácter revolucionario y anticapitalista, debe diferenciarse radicalmente de las infames reformas antiobreras que hoy invaden Europa y EEUU. Por esta razón dicho texto ha de contener un conjunto de normas expresamente más favorables (progresivas) para la clase trabajadora.

Como introducción al estudio del tema, válido es iniciar con una propuesta dirigida a dos ámbitos normativos principales: el Derecho Colectivo del Trabajo y el Derecho Individual del Trabajo.

En lo colectivo, debe promoverse:

1) La plena unidad sindical de los trabajadores. Instituir como norma la celebración de elecciones universales y de base desde los sitios de trabajo (empresas, industrias, grupo de empresas, sectores de industrias, etc.) a fin de garantizar que los trabajadores y las trabajadoras cuenten en su respectiva área de labor con una única representación, democráticamente electa, a nivel de sindicatos e instancias superiores como centrales, federaciones y confederaciones.

Será la unificación orgánica que la clase trabajadora se dé a sí misma lo que coadyuvará (en paralelo con el trabajo ideopolítico) a superar la crónica dispersión organizativa que actualmente padece la masa laboral venezolana y propiciará un nuevo escenario donde esta clase (profesionales, técnicos, etc.) luche eficazmente por sus derechos con criterio clasista y anti-economicista para erradicar definitivamente de sus filas a los falsos asesores sindicales, los sindicatos patronales y al nefasto paralelismo sindical que tanto debilita las luchas revolucionarias del proletariado. Por ende, doblemente necesaria es la unidad de los y las trabajadoras para derrotar la explotación, abusos y demás violaciones del Derecho Laboral cometidos por los jefes y dueños de empresas, así como la complicidad de funcionarios corruptos al servicio del capital.

2) Eliminación de las restricciones indebidas al Derecho a huelga. Como lo han afirmado los principales juristas revolucionarios de América Latina, entre ellos nuestro inolvidable mentor Pedro Ortega Díaz, es inconstitucional todo dispositivo legal que imponga requisitos, procedimientos o condiciones que dificulten o menoscaben, directa o indirectamente, el ejercicio de este Derecho universal, pues en ningún caso puede convertirse la huelga en un instrumento inoperante de la lucha social.

Por tal motivo, lejos de fomentar la conflictividad laboral, la huelga es una institución legal que más bien apunta hacia un equilibrio material en las relaciones entre fuerza patronal y fuerza trabajadora (débil jurídico) para así garantizar mecanismos autónomos que le permitan a la clase trabajadora ejercer la huelga como instancia final de legítima reclamación de sus derechos.

En lo individual, es pertinente:

1) Inmediata restitución del antiguo sistema acumulativo de prestaciones sociales. Como es menester recordar, fue la receta neoliberal aplicada por el entonces presidente Rafael Caldera (1997) y su fiel compañero Teodoro Petkoff, lo que destruyó el núcleo fundamental del Derecho Laboral, como lo es el concepto de antigüedad en lo relacionado a la seguridad social. Es así que de un sistema donde los y las trabajadoras gozaban del pago de prestaciones sociales basado en el cálculo del último salario devengado, pasamos a un engañoso método de pago por cada año laborado; lo cual imposibilita el legítimo reconocimiento y compensación retroactiva por los años de servicio prestados.

En la actualidad, el presidente Hugo Chávez ha planteado esta restitución del sistema integral de las prestaciones sociales, vale decir, un acto de suprema justicia social frente a la vulneración severa que la burguesía venezolana (en alianza con un gobierno plutocrático y bajo las órdenes del Fondo Monetario Internacional) propinó contra los derechos del pueblo trabajador. Hoy día la restitución del régimen de prestaciones sociales a su condición original constituye la más sólida demostración de la política obrerista del Gobierno Bolivariano enmarcada en el principio de progresividad de los derechos en materia laboral.

 2) Codificación del Derecho del Trabajo en un sólo texto jurídico. Esto significa incluir en un solo instrumento legal las principales normas laborales para los trabajadores y las trabajadoras en lo que respecta al derecho al salario, la estabilidad laboral, las prestaciones sociales, la seguridad social universal (con reconocimiento al trabajo no dependiente y el trabajo en el hogar), entre otros conceptos. En efecto, dicha codificación única permitirá garantizar más eficazmente el principio de "iguales beneficios por igual trabajo", de modo que podrán resolverse las desigualdades aun no superadas en lo que atañe a múltiples sectores laborales (sector público y privado) que disfrutan de beneficios disímiles aunque desempeñen tareas laborales casi idénticas.

Ex consultor jurídico del Ministerio del Trabajo. Ex inspector nacional del trabajo.
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http://www.aporrea.org/trabajadores/a133434.html