(1979) Padre. Doctor en Derecho Constitucional. 1er izquierdista elegido IVLP por USA en 2017. Abogado penalista. Profesor UCV (TSJ SC Expediente 15-1131). English teacher. Libro MEMORIAS POLÍTICAS, UNESR 2013. Instagram: doctorjesussilva
Si la esencia del poder burgués radica en la invisibilización de su explotación contra el pueblo y la promoción de un sueño de bienestar al alcance de todos que nunca se hará realidad; entonces la base del poder revolucionario consiste en hacer visibles los avances generales del pueblo y su relación concreta con el mejoramiento de la vida individual y social.
Si la ideología explotadora obtuvo triunfos al hacer que el esclavo adorara a su esclavista y que el obrero venerara a su patrono; la ideología revolucionaria será victoriosa solamente si logra establecer en la conciencia mayoritaria del pueblo la capacidad de diferenciar a sus leales defensores, a sus relativos aliados y a sus invariables enemigos. Ciertamente una dirigencia revolucionaria cuyo fin es implantar la plena igualdad social, puede perder respaldo si el balance de sus acciones en beneficio de la mayoría popular no está simultáneamente acompañado por la formación de una disciplina consciente de trabajo productivo y organización comunitaria.
Ante los desafíos futuros, sólo la rigurosa caracterización de los actores políticos impedirá que cúpulas aristocráticas (principales autoras de la exclusión social) capten amplio apoyo popular con el simple uso de fraseología populista y manipulación mediática. Sin caer en la tentación del reformismo, descrito por los franceses como el utopismo de la estrategia y el oportunismo de la táctica, necesario es procurar la hegemonía que responda al reto democrático de conquistar la mayor suma de apoyos posibles para el socialismo.
En su épica canción El Elegido, Silvio Rodríguez dice que “lo más terrible se aprende enseguida y lo hermoso nos cuesta la vida”. En efecto la conmovedora frase describe los grandes sacrificios de quienes brindan su existencia a una sociedad de justicia. Para los revolucionarios, las contribuciones a la igualdad social determinan el verdadero valor del ciclo de vivencias en el planeta, pues cuando se combate con y por los explotados para vencer las formas de exclusión que nos afectan, es la propia la vida quien tarde o temprano da su premio a través del cariño de las mayorías sociales y es ese reconocimiento del pueblo por cuyos derechos se ha luchado, lo que atesora a los héroes en la memoria colectiva.
En este contexto, quienes se van físicamente, sobreviven como testimonio histórico de que la soñada sociedad del hombre y la mujer nueva es realizable. Ese colectivo solidario, honesto y desprendido, que no abunda en el régimen burgués, combate intransigentemente contra el capitalismo y es su expansión como nuevo género predominante en la sociedad lo que permitirá la construcción exitosa del Socialismo en el mundo.
Es así que personajes como Willian Lara y Guillermo García Ponce (al primero le seguí en el Ministerio de Comunicación y al segundo como colaborador del Diario Vea) fueron dignos ejemplos de una vida revolucionaria sin petulancias, dobleces ni odiosos privilegios. Por ello, para honrar la memoria de tantos héroes y derrotar definitivamente a quienes siempre usaron el poder como un templo de privilegios donde los de adentro peleaban por quedarse y los de afuera peleaban por entrar, necesario es respaldar al proyecto que históricamente ha promovido el más justo reparto de la riqueza petrolera, el mayor acceso del pueblo a la salud, la educación y la alimentación, así como el ejercicio máximo de la democracia directa a través del poder comunal.
En nuestra patria, la economía productiva nacional ha sido históricamente inferior a la requerida para satisfacer las necesidades básicas de la población y nuestro “oro negro” (altamente exportable y por ende fácilmente convertible en dólares) ha sido el recurso primordial para la compra de las manufacturas que fabrican los países industrializados. El macabro capitalismo rentista e importador prevaleciente en Venezuela es el factor que dispara los índices de desempleo, pues la mayoría de la clase empresarial no desarrolla actividades productivas en nuestro país y por este motivo emplea una baja cantidad de trabajadores.
La verdad es que con la globalización, los burgueses venezolanos se han dedicado más al comercio que a la fabricación de bienes, lo que los convierte en tragadores dólares y máximos importadores de mercancías extranjeras que luego venden con sobreprecio en el mercado local. Destaco como ejemplo lo que ocurre con la industria del calzado, dado que tuve la experiencia de trabajar como Inspector Nacional del Trabajo en el año 2008 en defensa del Derecho Laboral con la Federación Nacional de Trabajadores del Calzado de Venezuela y demás organizaciones sindicales del ramo.
Junto a estos camaradas revolucionarios, combatimos la artimaña empresarial de importación indiscriminada de zapatos asiáticos y el intento de cerrar de talleres nacionales. Contra despidos masivos, reducción de personal y sustitución del hombre por la máquina, sólo la lucha unitaria de los trabajadores por el Socialismo nos dará la soberanía productiva.
En la sociedad capitalista, el Derecho al Trabajo está sometido a las oportunidades que los empleadores le ofrezcan a la clase trabajadora. Esta realidad objetiva desnaturaliza el sentido originario del trabajo como saludable despliegue de la capacidad humana para la creación de bienes sociales y propicia la explotación al servicio de la burguesía. El desempleo y la flexibilización de las relaciones laborales en perjuicio de los débiles jurídicos son evidencia de que la libertad de empresa se expande mundialmente cada vez más en detrimento del hecho social del trabajo. Por ello, contra juristas neoliberales que niegan el papel del Estado como principal garante de los derechos humanos y sociales (trabajo digno), proponemos que se legisle en función de erradicar actividades que, con el disfraz de trabajo alternativo, constituyen flagrante violación de los derechos humanos.
Si se entiende que la libertad sexual significa el derecho de la persona a disponer voluntariamente de su sexualidad y que por lo tanto el régimen jurídico debe operar en su resguardo, mal puede plantearse no penalizar a quien compra los servicios supuestamente voluntarios de personas prostituidas. Si se sabe que ese acto sexual no nace del libre albedrío (sino de la necesidad o el interés por el dinero), un nuevo Código Penal no puede ser indiferente a esta conducta de “comprar la voluntad”, la cual expone al ser humano como mercancía sexual de libre circulación. ¿Acaso para combatir el desempleo, legalizaríamos también la venta de órganos como medio para ganarse la vida?
La obtención de la mayoría calificada (2/3 de diputados socialistas) en la Asamblea Nacional constituye el único resultado objetivo capaz de garantizar la continuidad del proceso revolucionario y el cumplimiento de los fines estratégicos que se enmarcan en la profundización del socialismo bolivariano. Esto se traduce en la aprobación de leyes orgánicas que coadyuvan a la consolidación del nuevo Estado democrático y Social de Derecho y de Justicia previsto en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela; nótese que instrumentos legales de enorme interés social como la Ley Orgánica del Trabajo, el nuevo Código Penal garantista de los Derechos Humanos, la Ley de Seguridad Social, la referida al Poder Comunal, la Ley sobre el Trabajo en el hogar, entre otras, son vitales para las condiciones materiales de vida de nuestro pueblo.
Se necesita la mayoría calificada revolucionaria por ser la que única brinda la estabilidad institucional necesaria para el nombramiento de autoridades en los poderes públicos, como por ejemplo, el Tribunal Supremo de Justicia, donde varios magistrados se acercan al final de su período y otros han llenado ampliamente los requisitos para la inmediata jubilación. Requerimos un Parlamento que mancomunadamente con el Ejecutivo Nacional, impulse una acertada política exterior en materia de tratados internacionales y alianzas estratégicas en la esfera económica, comercial, cultural y geopolítica (Rusia, China, Irán, Alba, etc.) que de igual modo poseen significativa relevancia en el fortalecimiento del bloque mundial antihegemónico frente al Imperialismo Yanqui.
De estas consideraciones se desprende que la victoria abrumadora el 26 de septiembre es requisito primordial para el sostenimiento de la gobernabilidad y el poder institucional dentro del país, así como para el posicionamiento internacional de Venezuela como nación independiente que construye una política internacional fundada en valores de solidaridad, beneficios recíprocos, transferencia de tecnología, intercambio cultural que prioriza la cosmovisión nuestroamericana, se apoya en las potencias (emergentes) no imperialistas y en definitiva opera en contraposición al expoliador proyecto paramenicanista que reinó a plenitud en Latinoamérica hasta el final del siglo pasado.
El logro de una mayoría simple en la Asamblea Nacional (la mitad más uno del total de diputados a favor de la revolución) supone un replanteamiento general en la política venezolana, pues las nuevas decisiones políticas del Estado estarán sujetas a un “consenso o pacto socialdemócrata” en el Parlamento venezolano. Este escenario reviste una especial complejidad, considerando los antecedentes del oposicionismo venezolano, quien durante la administración del presidente Chávez no ha mostrado visos de ejercitar una política nacionalista que proponga una agenda alternativa al Chavismo, que de alguna manera exprese compromiso con los intereses de la sociedad venezolana.
Por el contrario, el comportamiento del estamento opositor denota subordinación al programa del Imperialismo estadounidense, realidad que se ha hecho más explicita en las coyunturas de conflicto entre Venezuela y los Estados satélites del Tío Sam; ello consta en la postura parcializada de este oposicionismo antinacional ante las agresiones de Colombia, el Chile de la democracia cristiana, y la propia Casa Blanca contra nuestro país.
La inobjetable sumisión del oposicionismo a Washington, así como la debacle de la parasitaria FEDECAMARAS que no encuentra en Chávez un gobierno complaciente dispuesto a financiar su improductivo modus vivendi, como lo hicieron las administraciones pasadas, minimizan la viabilidad del modelo de concertación entre izquierdas y derechas (ensayado y fracasado en Chile), dado el carácter radicalmente antagónico de ese modelo de neocolonia estadounidense que los partidos de la burguesía procuran restaurar y nuestro proyecto socialista bolivariano.
La lógica del correaje político, que en nuestro país se manifiesta en la interconexión de la nueva fracción parlamentaria antisocialista con otros actores del mencionado estamento oposicionista (medios de comunicación privados, universidades tradicionales, cuerpos gremiales, sindicalismo patronal, organizaciones no gubernamentales, etc.) hace previsible el recrudecimiento de la confrontación política y la desestabilización institucional, con esperado respaldo de potencias extranjeras y sus agencias mediáticas, retomando la agenda subversiva ensayada en sendos movimientos conspirativos como el 11 de abril y el sabotaje petrolero, ambos en 2002.
Finalmente, luce conveniente subrayar que la consecución de una mayoría calificada basada en un pírrico margen, es decir, aquella que se sustente alrededor de una decena de diputados que hayan manifestado adhesión al proceso bolivariano, hace propicio un escenario de factible ruptura de la frágil ventaja ante eventuales deserciones hacia el bando contrario, como ocurriera en ocasiones anteriores, que forzaron prácticamente la paralización del poder legislativo y un sabotaje que impactó considerablemente el funcionamiento del Estado Venezolano (recuérdese la omisión legislativa en el caso de la designación de los rectores del CNE, que tuvo que resolverse por la vía del Tribunal Supremo de Justicia ); razón por la cual deviene en un hecho crucial concentrar los mayores esfuerzos del colectivo socialista (propaganda, ideología, movilización, maquinaria electoral) en función de alcanzar el más sólido de los triunfos posibles.
Con profunda convicción ideológica sobre el Estado garante de los derechos humanos que contempla la Constitución Bolivariana y como actores de la democracia participativa y protagónica, elevamos una propuesta a nivel institucional sobre la incorporación de un artículo en un nuevo Código Penal a fin de tutelar la igualdad de género. Para erradicar el régimen social (patriarcado) que ancestralmente ha promovido que el hombre degrade a la mujer en las relaciones afectivas, que tolera la violencia del macho proveedor económico en la pareja, que da al varón el privilegio de una participación protagónica y preferencial en la vida pública, que promueve la idea de superioridad biológica masculina, contra la marginación social y la cosificación sexual que sufre la mujer, y ante los alarmantes datos que emanan de estadísticas recientes sobre casos de violencia; planteamos un tipo penal autónomo, del acto que en infrahumano escenario, elimina la vida.
Enmarcados en el estudio exhaustivo del Derecho Penal y la Teoría de Genero, tipificamos por primera vez el Femicidio: “El cónyuge, ex cónyuge, concubino, ex concubino o persona con quien la víctima mantuvo vida marital, unión estable de hecho o relación de afectividad con o sin convivencia; amistad, compañerismo, relación laboral, o aquel que pretendiendo infructuosamente establecer o restablecer una relación de pareja o de intimidad con la víctima; o como resultado de la reiterada manifestación de violencia en contra de ella, o toda persona que por misoginia o con el propósito de establecer vínculo de poder, dominación o control sobre una mujer, le diere muerte por su condición de mujer; será castigado con pena de veintiocho a treinta años de prisión”.
La renacionalización de PDVSA en 2003 y la distribución popular de la renta petrolera son hoy la base económica fundamental de soberanía y nuestro gran motor de desarrollo. Antes de Chávez, la inversión social era algo inexistente (misiones educativas, financiamiento a las comunidades, comercio a precios solidarios, redes de salud, etc). Por su parte, el parasitario Capitalismo venezolano se ha destacado por su mil millonario desfalco bancario y la estafa financiera de sus casas bursátiles.
Esa burguesía improductiva que anhela retomar el poder y que dice “especulamos pero damos empleo” aun se enriquece abusando de los humildes. ¿Quién olvida la antigua PDVSA pitiyanqui, cuya riqueza era de su elite gerencial y de sus patronos gringos? La realidad revela sólo dos caminos (dos modelos en conflicto), capitalismo y socialismo. Del estudio sobre la historia, los intereses de clase, la identidad de explotadores y explotados podremos entender el caos social de donde venimos y la libertad popular que construimos. Toda simplificación del entorno social, ayuda al oposicionismo pues él idiotiza a las masas con rumores mediáticos y discusiones tecnicistas sobre situaciones falseadas (alimentos, electricidad, índice monetario, etc.). Promovamos la perspectiva científica inductiva (visión de lo macro a lo micro) en nuestros aparatos de información, dirigentes, militantes y aliados, para que nada pueda invisibilizar la extraordinaria e histórica inclusión social que seguimos consolidando a través de la Revolución Bolivariana.
Los gringos no necesitan tribunales, allá condenan, ejecutan, mandan a prisión y electrocutan a quienes la televisión, la radio y la prensa señalen como culpables y el pueblo mayoritariamente les cree. No me lo contaron, la realidad es que desde niño empecé a conocer la historia, el idioma y las costumbres de los Estados Unidos de Norteamérica. Visité ese país en múltiples temporadas y fui profesor de su lengua desde antes de adquirir la mayoría de edad. Afortunadamente mis vivencias en las entrañas del lobo, no lograron apartarme de mi profunda formación en el Marxismo (20 años o dos tercios de mi vida) que hasta la fecha mantengo.
Una cosa tengo clara, mediante estudio y experiencia: descubrí lo que desde ese país le inculcan a las burguesías del mundo para controlar a los pueblos, su estrategia se basa en la venenosa lengua Imperialista: Demonizar, satanizar, criminalizar al adversario, se trata de una vieja usanza de los aparatos yanquis de psicoterror mediático, para crear una nefasta reputación mediática entorno al enemigo, una vez logrado ese objetivo, no importará que el sujeto obre bien o mal, la mitad de la opinión pública pensará mal de él y la otra tendrá desconfianza, así se logra la destrucción moral de un sujeto, no por sus actos, no por la verdad, sino por la matriz instalada en contra de él, es decir, el desprecio que lo rodea por obra de sus difamadores. Si usted dice en EEUU que el Dalai Lama golpea a las mujeres, el 80% de la gente dirá que usted está totalmente loco, (aunque la realidad poco conocida es que en el Tibet hay odio a las mujeres y perduran prácticas de esclavitud), mientras que si usted dice que el Presidente Hugo Chávez es un tirano, la proporción de gringos crédulos será abrumadora, pues les han convencido de que en Venezuela hay una dictadura.
La diferencia para culpar o exculpar en la sociedad globalizada es la reputación establecida hegemónicamente por los medios de comunicación. No existe presunción de inocencia o buena fé, solo reputación mediática hegemónica. En EEUU, la satanización comunicacional tiene víctimas ampliamente conocidas, aunque algunos fueron absueltos por los tribunales por los delitos que alguna vez les atribuyeron y otros ni siquiera fueron llevados a juicio, la verdad es que en el campo de la reputación fueron totalmente destruidos moralmente, marginados, excecrados y aborrecidos fatalmente, quedando materialmente imposibilitados de volver a su desempeño político, artístico, profesional, según haya sido el caso. Por hablar sólo de famosas víctimas estadounidenses del exterminante y aniquilador terrorismo mediático en EEUU; cada uno en su contexto, menciono: Richard Nixon, Bill Clinton, Tedd Kennedy, Malcolm X, Elijah Muhammad, Muhammad Ali, Michael Jackson, O.J. Simpson y hasta Pee Wee Herman. Más recientes: Ted Haggard (líder de la Asociación Nacional de Evangélicos) (2006); Randall L. Tobias, Director de la Usaid (2007); David Vitter, Senador de Louisiana (2007) y Eliot Spitzer, Gobernador de New York (2008). Culpables o no, unos son héroes como Muhammad Ali, otros son villanos como Nixon, lo fundamental es que ninguno de estos hombres tuvo debido proceso, derecho a la defensa, posibilidad de ser oido ni juzgado imparcialmente; ellos simplemente fueron aplastados por la difamación mediática y sufrieron los terribles efectos.
Para estos individuos, sus desgracias, totales o parciales; absolutas o temporales, definitivas o transitorias; fueron fundamentalmente producto de los escándalos mediáticos, no de procesos legales, no fueron víctimas del "Poder Popular", sino de un Poder netamente Burgués. En cada caso se instauró la más brutal instigación al odio, el desprecio, la criminalización o el convencimiento de la naturaleza abominable del personaje. Unos fueron odiados y asesinados, otros debieron retirarse de sus trabajos, otros vieron frustradas sus carreras durante largo tiempo; uno debió entregar la presidencia de EEUU y otro se vio al borde de perderla.Esa es la historia reciente de los MASS MEDIA en EEUU y su poderío en la sociedad globalizada. ¿Quién puede afirmar que los medios de comunicación pueden ser armas para defender los derechos de los pobres contra los abusos y crímenes de los ricos? ¿Acaso se ignora que todos estos medios son propiedad de la clase empresarial?
Toda valoración científica sobre el régimen jurídico penal que corresponde al Estado Democrático y Social de Derecho y de Justicia previsto en la Constitución Bolivariana, debe priorizar el objetivo de la protección social. Esto exige identificar los nuevos escenarios delictuosos del mundo globalizado en el siglo XXI a fin de penalizar las conductas criminales que mayor perjuicio infligen a las poblaciones más vulnerables de la sociedad dividida en clases.
El estudio causalista de la criminalidad revela que las víctimas de la exclusión social aplicada por las “democracias capitalistas” son masivamente utilizadas como autores materiales de delitos complejos (narcotráfico, sicariato, proxenetismo, trata y tráfico de personas, legitimación de capitales, actos contra el patrimonio público) bajo las órdenes de asociaciones burguesas de “cuello blanco” que se lucran con estas actividades nefastas.
La cruda realidad social de la época hace descartable la tesis liberal academicista que propugna la mínima intervención penal del Estado como panacea de las relaciones sociales y que exhorta a vías experimentales de solución, pues el daño creciente y sistemático que la delincuencia organizada genera contra bienes jurídicos esenciales como la vida, la salud, la seguridad y la convivencia social tiene que ser confrontado mediante el poder punitivo que emana de la soberanía popular y que se materializa en el Derecho Penal.
Cuando el oportunismo de los cazafortunas es la ley que prevalece y la constructiva recomendación al dirigente es bloqueada por actores invisibles, se está instaurando un rígido anillo de aduladores. Cuando el camarada Stalin gobernaba Rusia, una impenetrable argolla de lisonjeros, lo alabó hasta la muerte, más allá del bien y del mal.
No obstante, con la llegada de su sucesor (Kruschev), los estalinistas de la aristocracia, condenaron al difunto líder como brutal dictador, siendo el mayor acto de traición en la historia revolucionaria; ninguno recordó el triunfo ruso en la segunda guerra mundial ni la exitosa industrialización soviética. No menos pertinente es citar la obra escrita por el respetable científico José Ingenieros, titulada El hombre mediocre (1913), gran reflexión sobre los elementos de mediocridad, arribismo e idealismo dentro de la compleja sociedad humana. Definitivamente, mientras el rígido anillo está en el poder, glorifica a su amo, simula ser manso, no opina y al mismo tiempo se empeña en aislarlo para que no pueda escuchar las advertencias ásperas pero sabias que sólo los individuos honestos y desinteresados pueden dar.
Dice el pueblo: No todo el que nos aplaude es amigo, ni todo el que difiere es enemigo. No en vano, se compara lastimosamente con las focas del circo a quienes desde el puesto de subalternos aplauden incondicionalmente las fallas de los jefes. Es por esto que no dudo en advertir que la hipocresía y la adulancia nunca podrán ser directrices que lleven a la humanidad hacia el desarrollo revolucionario.
Con el causalismo de Marx, vemos que las relaciones humanas están determinadas por la estructura económica fundamental de explotación que impera en la sociedad capitalista, por ello hay una clase propietaria de los medios de producción (burguesía) que le impone a la clase no propietaria (proletariado) las condiciones para desarrollar la actividad económica (relaciones de producción).
En este contexto social de explotación, el proletariado (clase trabajadora) vende su fuerza humana de trabajo y se somete a las reglas del comprador; de modo que en el capitalismo ningún trabajo es enteramente libre, sino el medio para sobrevivir. Desde nuestra óptica, la prostitución jamás podrá se considerada como una relación bilateral, voluntaria y acordada entre adultos, al margen de factores como la pobreza, la exclusión, la mercantilización del sexo y la falta de oportunidades para el desarrollo. Es en verdad un fenómeno causado por la desigualdad social y no un servicio liberal prestado a cambio de contraprestación económica, ni el acto comercial de entrega de mercancía por pago de dinero.
EE.UU., a pesar de su gran desigualdad social, castiga penalmente este modo de explotación, tanto la compra como la venta de “servicios sexuales” (menos en el estado de Nevada); sin embargo altos personajes han estado en escándalos como clientes del negocio, los más recientes: Ted Haggard, líder de la Asociación Nacional de Evangélicos, involucrado en prostitución gay (2006); Randall L. Tobias, Director de la Usaid (2007); David Vitter, Senador de Louisiana (2007) y Eliot Spitzer, Gobernador de New York (2008). Todos admitieron los hechos y renunciaron a sus cargos.
En nuestra experiencia de investigación y lucha social por la igualdad de género, al lado de feministas internacionales como Alba Carosio, comprobamos que las prostitutas son las grandes víctimas del negocio y por ende merecen protección jurídica frente a esta industria capitalista que genera grandes ganancias para los criminales proxenetas del mundo de explotación globalizada.
Urge promover leyes penales para combatir la prostitución y sus implicaciones delictivas: esclavitud, degradación del ser humano, narcotráfico, enriquecimiento ilícito, lavado de capitales. En palabras de Carosio: La opción para ejercer la prostitución no sucede en un vacío (sin circunstancias) ¿Cuales son los parámetros de libertad para mujeres en sistemas capitalistas y sexistas?
En pleno siglo XXI es impensable volver al Estado teocrático que tuvo a la sociedad bajo la tiranía política e ideológica del cenáculo de la Iglesia Católica, especialmente ahora cuando la transparencia de esa institución se encuentra tan cuestionada por los miles de casos de curas pederastas cuya conducta criminal fue encubierta por autoridades eclesiásticas y recientemente ha escandalizado a la opinión pública mundial.
Afortunadamente en la actualidad el laicismo es el modelo igualitario que se consolida en la mayoría de las naciones, garantizando que los derechos civiles y políticos de los ciudadanos no sean perturbados por la influencia de organizaciones religiosas. Por tal razón, la Iglesia debe circunscribirse a su papel de institución promotora de creencias espirituales que pertenecen al estricto marco de la vida privada, las cuales son asumidas por mujeres y hombres respetables que eligen voluntariamente vivir lo místico.
Constituye una estafa contra los inocentes cuando en nombre de Cristo se intenta alarmar a la sociedad y desestabilizar el gobierno. El aprovechamiento de la Biblia, la misa, la cruz y la sotana para el adoctrinamiento anticomunista de las multitudes católicas es un acto ventajista y perverso de instigación al odio entre venezolanos. La verdad es que vivimos en un Estado Democrático y Social, de Derecho y de Justicia, donde el pueblo en libertad es el protagonista del proceso político y social como nunca aconteció en la democracia burguesa que defendieron los furibundos anticomunistas del Episcopado.
En los años sesenta del siglo anterior, frente a los miles de venezolanos desaparecidos, los presos políticos, los asesinados, los torturados de aquel Estado violador de los derechos humanos que institucionalizó la pena de muerte, no hubo denuncia de ningún Cardenal. ¿Qué dijo el Opus Dei sobre el pueblo masacrado en febrero de 1989?
“Ser o no ser”, frase extraída del monólogo de Hamlet, mítico personaje creado por Shakespeare alrededor del año 1600. Sus palabras expresan el eterno dilema existencial del hombre: La aspiración de desplegar todas sus potencialidades y derrotar cualquier obstáculo. En convivencia con la sociedad y la naturaleza, el individuo, a veces sin saberlo, siempre escoge entre dos filosofías para vivir: la ciencia para la liberación (el ser) o el conservadurismo metafísico (el no ser).
Desde que nacemos hasta que morimos, la vida nos da claros ejemplos. Quien se rinde a la filosofía del “no ser”, renuncia al poder transformador que poseen todos los individuos de la especie humana; se evade a si mismo y le cede el timón de su vida a entidades divorciadas del razonamiento y el progreso (supersticiones, tradiciones y miedos ancestrales) a cambio de ilusoria protección. El conservador no vive realmente, sólo sobrevive y ve limitaciones donde otros ven posibilidades. Es un esclavo de dogmas heredados para quien las desigualdades son un hecho natural, pues no sabe que son un producto social del primitivismo. Siempre ve la innovación como un riesgo condenado a la desdicha, es alguien esencialmente vacilante cuyo pánico al fracaso reprime sus virtudes hasta destruirlas.
Dijo Hamlet: “¿Qué es más noble para el alma, sufrir los golpes y las flechas de la injusta fortuna o tomar las armas contra un mar de adversidades y oponiéndose a ellas, vencerlas?” Por esto digo, seamos los revolucionarios del “ser”, despleguemos todas nuestras capacidades y escribamos dignamente nuestra propia historia.
Monólogo de Hamlet: "Ser o no ser, esa es la cuestión. ¿Qué es más noble para el alma sufrir los golpes y las flechas de la injusta fortuna o tomar las armas contra un mar de adversidades y oponiéndose a ella, vencerlas? Morir, dormir... nada más; y con un sueño poder decir que acabamos con el sufrimiento del corazón y los mil choques que por naturaleza son herencia de la carne... Es un final piadosamente deseable. Morir, dormir, dormir... quizá soñar. Ahí está la dificultad. Ya que en ese sueño de muerte, los sueños que pueden venir cuando nos hayamos despojado de la confusión de esta vida mortal, nos hace frenar el impulso. Ahí está el respeto que hace de tan larga vida una calamidad. Pues quien soportaría los latigazos y los insultos del tiempo, la injusticia del opresor, el desprecio del orgulloso, el dolor penetrante de un amor despreciado, la tardanza de la ley, la insolencia del poder, y los insultos que el mérito paciente recibe del indigno cuando él mismo podría desquitarse de ellos con un puñal. Quejarse y sudar bajo una vida cansada, pero el temor a algo después de la muerte – El país sin descubrir de cuya frontera ningún viajero vuelve- aturde la voluntad y nos hace soportar los males que sentimos en vez de volar a otros que desconocemos. La conciencia nos hace cobardes a todos. Y así el nativo color de la resolución enferma por el hechizo pálido del pensamiento y empresas de gran importancia y peso con lo que a esto se refiere, sus corrientes se desbordan y pierden el nombre de acción"
Para eliminar de una vez por todas, los restos de la burocracia burguesa y su feroz disputa de espacios de poder con ambiciones de lucro sectario y personal, todo el que hoy pretenda ejercer con propósitos edificantes, dignos y revolucionarios cualquier cargo de elección popular o responsabilidad en el Estado, deberá cumplir con tres indispensables credenciales de solvencia. Primero, solvencia ética y moral, que implica el desempeño intachable como sujeto de la vida pública y privada, así como una conducta ejemplar que merezca el respeto de la mayoría de la comunidad a través del tiempo. Segundo, solvencia técnica y científica, lo que significa incuestionables pruebas de aptitud, capacidad y formación en el área donde corresponda trabajar; es decir, la debida combinación de la destreza teórica y la pericia práctica que acreditan la idoneidad del cuadro revolucionario para una determinada tarea, sin que tales conocimientos o aptitudes provengan exclusivamente de la academia formal o una extensa experiencia, sino del verificado equilibrio entre el saber y el hacer. En tercer lugar, está la solvencia política, singular virtud de quienes han mantenido una trayectoria de irrenunciable combate por el pueblo y hoy luchan sin ambigüedades por la unidad de la izquierda y la construcción del socialismo. En definitiva, será el predominio de estas tres credenciales la que reunirá a las mejores mujeres y hombres para consolidar la vanguardia y garantizar el avance revolucionario.
¿Por qué se habla tanto de Maradona? Quizás porque su estilo es tan vistosamente argentino como el tango y su vida ha sido tan drámatica como las clásicas canciones de Carlitos Gardel. Mientras Pelé fue campeón, junto a 5 o 6 jugadores que eran tan excelentes como él, Maradona fue el solitario mago que en 1986 se echó el equipo al hombro y lo llevó a la gloria. En 1990, cerca estuvo de repetir la hazaña. En el sur de Italia, Diego fue el ídolo, convirtiendo al modesto club Napoli en campeón de Europa, mientras que el brasileño jamás jugó fuera de América.
A diferencia de otros colegas, no sacó provecho económico como imagen de tarjetas de crédito en cada Mundial de Fútbol, ni ostentó cargos burocráticos en gobiernos derechistas. Simplemente, nunca fue complaciente con las clases dominantes y pagó el alto precio de su rebeldía, siendo víctima de un sin fin de difamaciones mediáticas. La vida de este argentino esta colmada de risas y llantos, triunfos deportivos, fracasos personales y la lucha por la vida. Carismático como nadie más y polémico cada vez que se presenta ante la prensa, Maradona fue rehabilitado en Cuba y derrotó la terrible enfermedad de la drogadicción. Hoy es el Director Técnico de la Selección Argentina, cuando muchos pesimistas pensaban que estaría muerto para esta fecha.
En sus tiempos de gloria como jugador activo, propuso conformar un gran sindicato de futbolistas, para acabar con la estafa de los empresarios deportivos. Se ha declarado ideologicamente "de izquierda" y su conocida amistad con Fidel Castro y Hugo Chávez no ha hecho más que incrementar la controversia política, dentro y fuera de la Argentina. Un genio o un loco, un retorcido egocéntrico o un extravagante, es un gran rebelde. Odiado por unos y amado por otros, guste o no guste, él jamás pasa desapercibido, es el personaje que mayor atención genera hasta hoy en el universo del fútbol y el más seguido por la gente y los medios en el Mundial de Sudáfrica 2010.
Este sábado, Diego Maradona se juega la vida, si vence a Alemania, pasará a semifinales, algo que su país no ha logrado en los últimos 20 años (Italia 90) y, pase lo que pase después, se habrá ganado el respeto de todos, quedando a un paso de conquistar la gloria. Si pierde, será crucificado por la opinión pública y habrá terminado su carrera deportiva. Este sábado será el día más importante de toda su existencia.
Echa el resto Maradona! Crecimos con tu fútbol. La mayoría te apoya. Por tu irreverencia, franqueza y parcialidad con los humildes, siempre has sido odiado por los ricos y muy querido por EL PUEBLO... Nunca habrá otro Maradona. Desde acá, te deseamos la mejor de las suertes.
P.D.: EL SÁBADO, 2 DE JULIO DE 2010, EN HORAS DE LA TARDE, TRAS PERDER EN CUARTOS DE FINAL CONTRA LA SELECCIÓN DE ALEMANIA, 4 GOLES POR CERO, MARADONA RENUNCIÓ AL CARGO DE DIRECTOR TÉCNICO DEL EQUIPO ARGENTINO. SUS ÚLTIMAS PALABRAS FUERON: "ES LO MÁS DURO QUE ME HA TOCADO VIVIR (...) FUE UNA TROMPADA DE MUHAMMAD ALI". NO PUDO GANAR LA COPA, PERO SEGUIRÁ SIENDO RECORDADO COMO EL EXTRAORDINARIO FUTBOLISTA Y EL ÍDOLO DEL PUEBLO.
El siglo que transcurre nos plantea, que una nueva vanguardia ha de emerger, se trata de un Movimiento Feminista con esencia popular, revolucionaria, multiétnica, comunitaria, inclusiva, socialista, internacionalista, antiimperialista y anticapitalista, para que en el ejercicio consciente de su papel fundamental en el seno de la clase trabajadora sea capaz de luchar sin distingos de género contra el capital y la explotación de las patronas y los patronos, de las burguesas y los burgueses; entendiendo que la acumulación del capital es perpetrada por mujeres y hombres, aunque haya sido inobjetable la hegemonía económica del varón en la vieja sociedad patriarcal.
Este movimiento deberá promover una lucha clasista que se extiende más allá del tradicional perímetro de las reivindicaciones en el hogar (salario y pensión por el trabajo en casa; justa distribución de las tareas domésticas, etc.), pues su política debe penetrar el ámbito de la industria (poder económico) así como el aparato estatal (poder político) en función de la liberación social.
Ciertamente, el feminismo revolucionario, nunca puede ser organocéntrico, pues conoce que la causa de la desigualdad no es el sexo (constitución orgánica de mujer u hombre) sino el género (superestructura cultural yuxtapuesta por la clase social dominante). Por tal razón, la adecuada lucha feminista no es excluyente ni exclusiva (no execra de su vanguardia al hombre con conciencia de género), sino que más bien, incorpora democráticamente a todas las mujeres explotadas y a todos los hombres explotados, a las sensibilizadas y a los sensibilizadas a la problemática sociohistórica de la discriminación fundada en género.
Será entonces en el plano de esta unión progresista e inclusiva que conformaremos la fuerza social más eficaz para el desmontaje definitivo del machismo, el patriarcalismo, el organocentrismo, el androcentrismo, la cosificación sexual, la objetivación de las sujetas y los sujetos; así como los igualmente perjudiciales feminismos extremistas, neoliberales, burgueses, reformistas y pro-capitalistas que invisibilizan la lucha de clases y se circunscriben meramente a predicar la rebelión de la mujer contra el marido en el hogar, pero al mismo tiempo la invitan a la sumisión y la resignación ante la explotación capitalista de su patrona o su patrono en el centro de trabajo.
Por ello, necesario es superar las tendencias atrasadas que impiden la construcción ideológica, cultural y material de una nueva sociedad igualitaria, donde erradiquemos totalmente la división de clases y de género (la última es derivada de la primera). Sólo mediante la comprensión e implantación de un verdadero feminismo socialista, todas y todos, en alianza constructiva y revolucionaria, transformaremos las relaciones sociales, tanto en los roles culturales del género como en las relaciones de producción que requiere el socialismo.
Con 20 años en el marxismo leninismo, sostengo que el partido revolucionario está siempre obligado a demostrar con la acción, su lealtad a la doctrina. No es un ente abstracto e inmaculado frente al hacer de sus miembros, puede corroerse con la sumisión del militante y mucho más con el disfraz del dirigente.
El partido, inevitablemente conducido por humanos, puede en una etapa cumplir fines revolucionarios, y en otra, extraviarse fatalmente. Contra vetos, infundios y divisiones, advertimos que el auge y la depravación son realidades dialécticas y factibles en todas las instituciones.
De allí que al iniciar el siglo XX, hubo un partido comunista (el más talentoso de la historia) que guió por generaciones al pueblo soviético, con desarrollo socioeconómico, político y cultural. Pero no es menos cierto que a finales de la era, fue otro partido, secuestrado por una cúpula inescrupulosa, el que con iguales siglas y fraseología, llevó a la URSS al suicidio con la Perestroika. Todos saben que el partido de Lenin y el reformista partido de Gorbachov no eran lo mismo.
Hoy, con responsabilidad ante el pueblo, asumimos la militancia unitaria que más nos vincula con los explotados del siglo XXI y que más ayuda al actual proceso. Sabemos que entramos a un escenario más amplio y complejo, pero es el fiel reflejo de la sociedad en lucha de clases y cobarde sería eludirlo.
Ahora nada nos impedirá masificar nuestra política clasista y antiimperialista. La historia se mueve y nos convoca. La vida es demasiado corta para ser pequeños.
Con la visión estratégica del nuevo Estado, Democrático y Social, de Derecho y de Justicia, contemplado en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, urge impulsar un nuevo Código Orgánico Penal con perspectiva de género, que se convierta en uno de los instrumentos principales del pueblo venezolano y los movimientos sociales para la instauración de la igualdad material de derechos entre la mujer y el hombre. Este instrumento orgánico contra los delitos, deberá ser estructurado en correspondencia con las disposiciones de la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una vida libre de violencia y demás leyes conexas creadas a partir de 1999.
Dicho texto brindará protección preponderante a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, mediante la despenalización del aborto terapéutico (aquel donde hay malformación del embrión científicamente comprobada o peligra la vida de la madre) así como el aborto por razones al embarazo no consentido (violación sexual). Esta norma sustantiva penal incluirá la rigurosa tipificación, con sus respectivas circunstancias calificantes y agravantes, de los delitos de Feminicidio, la Trata de personas, Esclavitud, el Tráfico de personas y la Prostitución por cuenta ajena (proxenetismo). Asimismo abolirá los dispositivos que castigan discriminatoriamente (mayor severidad) a la mujer en los supuestos de bigamia y adulterio.
El nuevo Código Orgánico Penal Venezolano con sensibilidad en temática de género, será una iniciativa legislativa y popular, cónsona con los mandatos de la Constitución vigente, así como las directrices del Comité para la eliminación de la discriminación contra la mujer (CEDAW), la Conferencia Mundial de la Mujer en Beijing, la Convención de Belém do Pará, y la Conferencia del Cairo de 2007; cuyos fundamentos exhortan a la transversalización de los principios de igualdad de género y visibilización de la mujer como sujeta de pleno derecho en la totalidad del ordenamiento jurídico de todas las naciones firmantes de estos instrumentos plurinacionales.
Todas las corrientes idealistas y metafísicas fueron incapaces de resolver materialmente la problemática social y por ello fueron desechadas por las masas de la sociedad industrializada. Siniestro demagogo de la epistemología fue Aristóteles, quien al servicio de la clase dominante, justificó la esclavitud en el primero de los siete libros de su obra titulada: "Política”. Ciertamente, si epistemología es teoría del conocimiento y conocer es saber, entonces lo sabido será verdad, sólo si permite que el ser humano logre propósitos palpables en nexo con sus congéneres y la naturaleza.
Desde este enfoque, el hombre de las cavernas fue un auténtico epistemólogo, al teorizar y llevar a la praxis la asociación equitativa con sus semejantes como el sistema más idóneo y eficiente para las tareas de supervivencia (caza, pesca y recolección). Siglos después, con la complejización de la economía y la resultante sociedad dividida en clases, no fueron epistemólogos sino legitimadores de la explotación del hombre por el hombre, quienes apoyaron diversas teorías del saber donde la imaginación humana era rectora de la realidad.
Por todo lo anterior, profesamos el Materialismo Dialéctico de Marx y Engels (Léase: “Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana.” 1886 http://www.marx2mao.com/M2M(SP)/M&E(SP)/LFFFCA86s.html), por ser la ciencia que nos muestra que la realidad nace de la materialidad y se refleja en la percepción humana hasta convertirse en conocimiento; dicha realidad implica un saber dialéctico, en virtud de la incesante variación del todo ante el espacio, el tiempo y las circunstancias.
En América Latina, algunos críticos del Marxismo, efectuando interpretaciones propias del pensamiento del respetable camarada Ludovico Silva, han insistido en que hay incongruencia entre el llamado materialismo dialéctico y el materialismo histórico, pues a decir de ellos el primero es estrictamente referido al campo de las ciencias naturales y el segundo alude sólo a las ciencias sociales; han dicho estos camaradas que la aplicación de un mismo método de análisis a objetos tan disímiles constituye una interpretación mecanicista que persigue de modo forzoso subsumir en una idéntica epistemología a la naturaleza y a la sociedad.
Han dicho algunos ludoviquistas que esto se trata de un experimento unilateral de Engels al margen de los genuinos postulados de Marx, sin embargo tal criterio resulta manifiestamente incierto, pues necesario es recordar que décadas después el propio Lenin (Véase: “C. Marx.” 1914) reivindicó explícitamente la veracidad de la ligazón epistemológica entre lo dialéctico y lo histórico en el marco del materialismo: “ladialéctica es, según Marx, la ciencia de las leyes generales del movimiento, tanto del mundo exterior como del pensamiento humano".
De este ideario comprobamos el principio de la contradicción que nos revela como el desarrollo opera en saltos y revoluciones, que son "interrupciones de la gradualidad"; precisamente una trasformación de la cantidad en calidad, creada por la innegable colisión (en sociedad y naturaleza) de las diversas tendencias; por ello la historia es dirigida por las fuerzas de la sociedad, por la lucha de clases entre explotadores y explotados y en tal sentido nuestra ciencia no admite supersticiones ni Mesías.
Tanto escribimos sobre este tema, hoy sentimos que los revolucionarios hemos dado un modesto aporte a la construcción del respeto, la lealtad y la ética entre los revolucionarios y los aliados, durante las sufridas coyunturas electorales; sin ánimos de triufalismo o idealismos de ninguna especie y recordando que la rectitud entre los aliados es una virtud en desarrollo que aun sigue bajo examen, podemos decir que:
La selección definitiva de candidatos a la Asamblea Nacional demuestra que al igual que el pueblo en las internas del Psuv, Chávez cree en el cambio; pues constituye una sabia rotación revolucionaria que valiosos ministros fuesen enviados a la lid parlamentaria donde más hacen falta y que el gabinete se recomponga. Acertado fue no incurrir en renovaciones ciegas o veto a quienes no vencieron en las elecciones internas, al designar a hombres como Fernando Soto Rojas (a quien conocí por medio de mi amigo Carlos Del Vecchio, otro histórico de la lucha popular).
Fernando, lejos de ser un debutante de la política, es quizás el marxista más preclaro del país y su postulación da fe de que el presidente ha apreciado a los aspirantes, no sólo por los votos obtenidos o glorias del ayer, sino por las credenciales teóricas y prácticas acumuladas y ejercitadas hasta el presente. Como nos lo enseñó Pedro Ortega Díaz, marxista que tanta falta hace hoy y que luchó por 7 décadas: “Lo importante no es haber sido, lo importante es seguir siendo”.
Autoexcluidos quedaron los aliados del divisionismo y el sectarismo fósil. Finalmente, uniendo lo cuantitativo y lo cualitativo, se ha puesto en su justo lugar a los camaradas que entienden “la carga del momento histórico” y priorizan lo estratégico por encima de lo táctico: Lograr mayoría parlamentaria calificada para cerrarle el paso a la burguesía y al imperialismo. Celebramos esta nueva fórmula de unión para avanzar, comprometidos a trabajar para la victoria del pueblo.
Al hablar de grandes dirigentes del sindicalismo revolucionario, inevitable nos resulta someterlos a una objetiva comparación con muchos dirigentes de hoy, quienes por décadas han contado con magníficas herramientas (la dirección de un partido, una federación obrera, central sindical, recursos financieros, subsidios del Estado, donaciones de la solidaridad internacional, etc) para organizar, concientizar e impulsar el avance de la clase obrera, pero que luego de muchos años (décadas) de desempeño en el poder, hasta hoy no tienen ninguna obra política presentable; ni vínculo demostrable con los sindicatos.
Plantear este problema constituye un deber revolucionario, es el ejercicio del principio de crítica y autocrítica concebido en el partido marxista-leninista y que también fue promovido por Ernesto Che Guevara. Lo fundamental a resaltar es que cuando se asume la lucha contra la explotación y el capital, es de esperarse que surjan enemigos y amenzas de parte de la burguesía y sus lacayos. Este plano comunicacional (internet) no es una excepción en esta lucha de clases y por ello no habrá de sorprendernos que difamadores anónimos pretendan intimidar nuestra postura revolucionaria contra las cúpulas de siempre, por medio del descrédito y la fabricación de infamias.
Hemos resuelto hacer nuestro destino con los trabajadores y explotados, a sabiendas de que ello nos acarreará los ataques de los enemigos de la clase obrera. No tenemos ni aspiramos cargo alguno, no somos empresarios explotando la fuerza ajena de trabajo (o pseudodirigentes de izuierda explotando la ingenuidad de los militantes de base), somos Proletarios y al proletariado nos debemos; por esto advertimos que el pueblo siempre rechazará a los líderes sindicales que nunca han trabajado en la fábrica ni representan sindicatos, pero que sin embargo viven viajando a conferencias europeas; el soberano jamás concederá liderazgos (sea en elecciones a la Asamblea Nacional o en cualquier otro escenario) a jefes de cascarones vacíos que mantengan una política de burocratismo, reformismo, economicismo y conciliación patronal, porque sabe que junto a esos “príncipes del proletariado” no haremos la revolución, ni nos liberaremos de los burgueses opresores, ni aboliremos las leyes que avalan la explotación. Los hombres que nos formamos en la lucha sindical clasista, quien suscribe, abogado de los trabajadores (CUTV - CTA con sede en La Victoria, Aragua), sabemos cuanta falta hacen hoy, sindicalistas consecuentes como Cruz Villegas o Hemmy Croes. Cuanta falta hace el liderazgo de un Pedro Ortega Díaz (cuyo libro homenaje co-escribimos, véase: http://www.pcv-venezuela.org/index.php?option=com_content&task=view&id=3514&Itemid=56) en el movimiento obrerista de hoy.
Como marxistas unidos con el Presidente Chávez, sabemos que el sistema social donde el pueblo asume el control de los medios de producción y desde esa posición, ejerce el poder político es el que se denomina Socialismo. Es por ello que siguiendo el objetivo estratégico de construirlo con sus auténticos protagonistas (los proletarios), Carlos Marx, el máximo dirigente obrero de todos los tiempos, fundó la Asociación Internacional de los Trabajadores o Primera Internacional (Londres, 1864), y bajo la consigna de “proletarios, uníos” procuró integrar a los obreros de diversas naciones.
En nuestro país, su sucesora fue la llamada Central Única de Trabajadores de Venezuela (CUTV), una organización fundada por aquellos combativos comunistas de los años sesenta del siglo XX, pero que fue lamentablemente disuelta hace pocos años. En la actualidad, la clase obrera intenta reimpulsar sus luchas en el favorable escenario de la Revolución Bolivariana, pero carece de una vanguardia ideológica y organizada que sea capaz de orientarla hacia objetivos clasistas y no sólo reivindicaciones económicas.