se hace camino al andar

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02 enero, 2020

Sobreviví a Lorena Bobbitt



Jesús Silva

Lorena Bobbitt es una de las mujeres más famosas del mundo. Decir su nombre hace que un hombre en cualquier país se tape inmediatamente más abajo del ombligo recordando a la esposa que le cortó el pene a su marido y a la que jamás metieron presa. Esto sucedió un 23 de junio de 1993 en EEUU. Un día como ese pero en 2019 sufrí un atentado similar y en diciembre del mismo año se hizo viral en Twitter un video con la frase: "Retiro denuncia si no te divorcias" donde la mujer chantajea al esposo con una denuncia falsa.

El 23 de junio debe ser declarado día internacional de los hombres víctimas de mujeres violentas y mitómanas. La Lorena original fue perdonada por un tribunal porque declaró que su esposo la maltrataba y que ella actuó en "defensa propia". Sin embargo, esta agresora confesó que le practicó la poda a su marido mientras dormía, es decir, no se defendió de un ataque sino que obró con ventaja contra un ser indefenso.

El tribunal consideró que Lorena procedió con un "rencor legítimo" creado por presuntos abusos anteriores. Pero ¿Y si Lorena mintió? ¿Dónde queda la presunción de inocencia? Peligrosamente la opinión pública influyó en este caso. Esto puede pasar en cualquier país, más ahora con redes sociales creando noticias falsas que se repiten millones de veces.

Se impuso una matriz de opinión: Lorena es la víctima y John Bobbitt, el marido cuyo órgano fue cortado, es el agresor, el misógino, el maltratador, y por lo tanto quedó bien "capado". Poco valió el proceso penal y la sentencia fue la crónica de una muerte anunciada. Un juicio penal objetivo habría condenado a Lorena por uxoricidio (asesinato del cónyuge) en grado de frustración, sin causa de justificación por un maltrató que no se comprobó.

¿Qué etiquetas o tendencias de Twitter se habrían generado si un caso como el de Bobbitt ocurriera hoy? Quizás: "gran tuitazo a favor del tijerazo", "feministas con Lorena Bobbitt", "John Bobbitt maltratador", "cárcel para el mocho John", etc.

No pretendo ser abogado de John pero nadie sabe si alguna vez maltrató a su mujer. Nunca existieron testigos presenciales ni referenciales que señalaran violencia doméstica a pesar de varios años matrimonio. Asimismo, las declaraciones de Lorena fueron contradictorias y su estado psicológico era dudoso.

Cuando un hecho no puede ser atribuido a un investigado, se debe decretar el sobreseimiento. Más aun si no existe posibilidad razonable de que surjan nuevos elementos para imputar.

Lorena Bobbit puede existir en cualquier mujer violenta y mitómana del universo, no sólo se atreve a cortar el miembro de su esposo inocente por perversos motivos, también puede calumniar para cortar su libertad, su patria potestad sobre los hijos, su reputación, su exitosa carrera profesional o su vida pública.                                                                                                                                                                   
Conocí a una Lorena Bobbitt. Una persona a la que aprecio y para la que deseo que el Estado provea tratamiento psiquiátrico porque lo necesita. Su esposo fue amoroso y jamás la maltrató. Él le dio todo lo espiritual y material que haría feliz a una mujer. No haré inventario de casas, carros, viajes al exterior, cirugías plásticas, estudios universitarios, etc. Ella me dijo que si su marido se divorciaba, ella lo mataría, que con su familia de policías opositores lo metería preso, que pactaría con todos los enemigos políticos de él para hundirlo, que estaría "dispuesta a todo" para destruirlo, incluyendo una denuncia falsa, calumnia y simulación de hecho punible ante autoridades y que iría a todos los medios de comunicación para difamarlo ante la opinión pública.

Creo que a John Bobbit le faltó grabar a Lorena extorsionándolo: "John, si no te divorcias, no te capo". Su historia terminó de otro modo: capado y perdonado por el juez, quien quizás pensó: "ya la mujer lo castró, dejemos libre a ese pobre mocho". Un injerto y una carrera mediocre en el cine porno fueron la continuación de su desgraciada vida. Otros sobrevivimos a Lorena Bobbit.

20 diciembre, 2019

UCV y maximizar el talento humano

Jesús Silva R. 

Como vigente candidato a rector de la UCV, pienso que la educación debe ser entendida como el proceso que permite al individuo comprender el mundo que lo rodea y elevar sus capacidades para transformarlo positivamente. En tiempos de crisis nacional este proceso debe ser acelerado para superar las dificultades en el más corto tiempo posible y con el mayor rendimiento de las facultades humanas. Dicho de otro modo, el estudiante está obligado a trabajar para auto sostenerse incluso antes de obtener una licenciatura. El Estado, sector privado y la universidad deben apoyarlo para tener trabajo y remuneración en paralelo a su aprendizaje.

A diferencia de generaciones pasadas, cuando el estudiante era mantenido por sus padres hasta más allá de los 18 años, el modesto poder de compra del salario exige que este joven miembro de la familia haga su aporte económico al hogar. La universidad debe ser dirigida por gerentes innovadores que comprendan este reto, si ha sido tradicional graduarse en cinco años, podemos abreviar las carreras a cuatro o tres años sin sacrificar la calidad de la formación.

En el caso de los profesores, pudiéramos determinar el tiempo de su desarrollo profesional tomado como ejemplo que una carrera hoy toma cinco años de estudios, luego una especialidad por dos años, una maestría por igual tiempo y finalmente dos años para el doctorado, esto totaliza once años. Bien pudiera reducirse este devenir a la mitad, es decir, menos de seis años. Igualmente, el inicio de un profesor contratado hasta la conquista del máximo grado de titularidad como profesor fijo tampoco debería superar los seis años. La universidad de la nueva época puede y debe hacer realidad lo aquí planteado y a la vez mantener docentes excelentes con concursos de oposición cada seis meses y jurado evaluador sin sesgo partidista.

Estudiantes y profesores deben ser valorados como héroes en el país de hoy pues pocos viven de su oficio, el estudiante tiene la expectativa de hacerse productivo y el profesor no produce mucho dividendo con su hacer. De modo que estos sujetos actúan por amor al arte y siendo esto así no se les debe retrasar su ascenso si pasa examen respectivo sino más bien brindarles oportunidades para tales fines, sin dogmas academicistas de que ir más rápido significa perder calidad. Al contrario, la universidad debe descubrir nuevas formas que le permitan aprovechar mejor el tiempo de aprendizaje.

Asimismo, interconectar la universidad con agencias de empleo sería un paso importante para la productividad. Siendo esto así, el estudiante tendrá a donde ir laboralmente cuando egrese del pregrado y el profesor pudiera obtener un “part time job” o empleo de medio tiempo para complementar su salario. Esto debe ser promovido mediante políticas universitarias sencillas y eficaces.

Todo lo aquí planteado son acciones para maximizar el talento humano a través de un modelo universitario proactivo, dinámico, propositivo, democrático, inclusivo y optimista. Así entendemos la universidad, como un medio para elevarse como persona y dar lo mejor de uno tanto para bien personal como colectivo. La universidad debe aumentar la cantidad de egresados cada año para que aporten al progreso del país. Asimismo, la calidad debe llegar a expresiones mayores de cantidad, es decir, de poco sirve que la academia tenga sólo un uno por ciento de genios en un claustro (antipático nombre) y el resto sea deficientes. Esta es una de nuestras principales propuestas universitarias: maximizar el talento humano.



12 diciembre, 2019

Lo que más preocupa en Venezuela


Jesús Silva R.

La mayoría no son los chavistas, tampoco los opositores, actualmente la mayoría está representada por los ciudadanos del pueblo de a pie que viven preocupados por Venezuela. La política la siguen haciendo aquellos que tienen el poder. 2019 se consumió en una lucha entre poderosos, por un lado el gobierno nacional y por el otro la oposición radical apoyada por Estados Unidos. La política usurpó a la economía pues aunque esta última es el mayor problema del país, la atención se concentró en el duelo Maduro vs Guaidó. Por lo tanto 2020 exige un acuerdo de paz política y dedicarse más a lo económico.

El dólar en nuestro país desplazó a la moneda nacional, es una realidad indiscutible. Se trata de una auto regulación económica que la sociedad se ha dado para sobrevivir a la hiperinflación y a la maxi devaluación monetaria. Urge eliminar trabas gubernamentales para la libre circulación de esta divisa, inclusive su bancarización, hasta donde lo permitan las feroces sanciones de EEUU.

La oposición radical conserva el apoyo incondicional del gobierno norteamericano, a pesar de las derrotas y promesas incumplidas en torno a tumbar a Maduro. Voluntad Popular es más querida en Washington y en Miami que en cualquier ciudad de Venezuela. Esa tolda partidista debería administrar mejor su exitoso lobby y no insistir en salidas aventureras. Esto sería clave para volver a la legalidad electoral en futuros escenarios de negociación de paz con el gobierno, sea en Oslo o donde sea.

Los colaboracionistas hacen el papel de adversarios del gobierno porque los enemigos reales asumieron posturas demasiado radicales, tanto que están vetados en los canales de televisión. Lo ideal es que reaparezca una oposición política democrática que apoye la ruta electoral. Y en el caso de los colaboracionistas que no han logrado convencer a los gobiernos gringos y europeos de que hay libre juego democrático en Venezuela, bien se les pudieran asignar tareas más acordes a sus destrezas histriónicas, por ejemplo, en la Casa del Artista o en el Teresa Carreño.

La crítica y la autocrítica revolucionaria no vive su mejor momento. Ta vez porque en tiempos donde Trump está muy cerca de invadirnos se requiere de máxima unidad y los revolucionarios que criticamos nos vemos mejor calladitos. Sin embargo nunca en nombre de la unidad se puede exigir callar frente al burócrata déspota o al funcionario corrupto, pues son estas bestias los reales enemigos de la unidad y del pueblo. Me preocupa la expansión del jalamecatismo pseudorevolucionario tanto como el creciente cementerio político de chavistas autocríticos. Urge reimpulsar espacios de debate franco, tolerar la diversidad y honrar el artículo 67 constitucional, o sea, elecciones libres y por la base en todos los partidos.

En lo que atañe al derecho constitucional, una ciencia universal que permite regular la estructura y funcionamiento de los Estados, les advierto, me preocupan los opinadores que quieren menoscabar la Constitución. Prohibido olvidar los valores democráticos como separación de poderes, controles y contrapesos, y federalismo, entre otros. Existe un ente supremo llamado Asamblea Constituyente que domina a los poderes constituidos pero no la conciban nunca como supraconstitucional porque ni ella ni nadie está por encima de la Carta Magna. Promuévase en 2020 la nueva Constitución largamente prometida y refundemos el pacto social de convivencia.

Por último, mi mayor preocupación es el riesgo de un canibalismo social. No es sólo el deterioro económico lo que genera angustia. Se está multiplicando un nuevo venezolano en la vida pública que desaplica la solidaridad, el respeto y la empatía. Rescatemos valores humanistas. Elecciones y cohabitación en 2020 son el camino para rescatar a Venezuela.


06 diciembre, 2019

Juan Guaidó según un marxista pop


Jesús Silva R.

Por marxista pop se entiende uno moderno, entiéndase que tengo sólo 39 años. Si el gobierno de los EEUU no le hubiese entregado cientos de millones a Juan Guaidó durante 2019, yo sentiría tristeza por este camarada al narrar la fascinante historia de su ascenso y caída en la fauna política

Humilde joven afrodescendiente, llegó a ser diputado de la Asamblea Nacional con los discretos votos de La Guaira. Más tarde se hizo jefe de la bancada parlamentaria del elitesco partido Voluntad Popular. Hasta aquí, se le aplauden méritos al protagonista, que empezó desde muy abajo y con audacia alcanzó una posición destacada. Nótese Guaidó no subió de rango dentro de un partido populista o social reformista como Acción Democrática donde nosotros los negros hemos tenido representantes sobresalientes como Raúl Leoni. 

Por el contrario, el negrito Guaidó cogió ranking en el partido que funge como verdadera embajada americana en Venezuela, la tolda de los dólares y los catires con narices largas y apellidos musiúes. Nada más y nada menos, que esa flamante organización de cuadros caucásicos cara pálidas y largas pollinas que se conoce como VP. Y si bien Guaidó comenzó cargándole el maletín al burgués Leopoldo López (todavía se lo carga), no es menos cierto que su ascenso dentro del partido fue meteórico, de militante de base a presidente interino de Venezuela no hay dos pasos, es un salto adelante sólo comparable al de exguardaespaldas de que luego dirigen países. 

Entonces, salvando distancias, declaro que Guaidó será recordado como el Obama venezolano. Una anécdota especial de la historia patria como lo fue el moreno Barack en su país. Quienes estudiamos la carrera de Jesse Jackson en EEUU supimos que en su época fue el dirigente más talentoso del imperio, pero era negro y sobre todo de izquierda y por ello no le dieron la nominación del partido demócrata ni mucho menos la silla presidencial. 

En cambio, favorecido por las circunstancias, un afroamericano con menos talento pactó con el poder económico blanco y si logró ser presidente imperial, no una, sino dos veces. Ciertamente la política es sentido de la oportunidad. En el caso de Guaidó, lo favorecieron Dios, el Sebin y el TSJ, porque si Smolansky y Freddy Guevara no estuviesen huyendo de la justicia venezolana, cualquiera de los dos, con más pedigrí que el negrito, estaría hoy como Presidente Interino. 

Ahora que 2019 deja caer sus últimas semanas, válido es recordar con nostalgia aquellos días sensacionales de febrero, cuando el desafiante morenito se juramentaba como presidente y multitudes blancas excitadas aplaudían. Parecía un Michael Jackson triunfando con su disco Thriller en 1983 y siendo amado por todas las razas. Luego vino el tweet de Donald Trump, ungiéndolo como “Interim President of Venezuela”, y quién no se va a sentir alzado y guapetón con el respaldo del pelirrojo de Manhattan. Hasta yo me habría imaginado a un paso de ser Rector de la UCV, es más hasta de conquistar Miraflores con tamaño enchufe imperialista (risas, por favor). 

Un último suspiro de megalomanía, delirio de grandeza, llegó al final de abril de 2019. Aquel escape de Leopoldo López, jefe político de Guaidó, inyectó adrenalina momentánea a una oposición deprimida por la estafa de la ayuda humanitaria. Pero la euforia duró poco, Leo, aspirante a Rambo venezolano, se enconchó en una embajada y no fue tan fantástico como Sylvester Stallone, ese si raspaba a rusos, vietnamitas y afganos en sus películas. El también creador de Rocky, solito derrocaba dictadores. 

Explota diciembre y su tradicional flojera invade a los venezolanos. Se fue el año, dicen los más reposeros. Guaidó ya no será diputado, ni presidente interino según 50 países ricos. Está desacreditado políticamente dentro de la oposición, inhabilitado por Contraloría. Lo que le toca es dejar la peluca por Maiquetía o una colchoneta en Ramo Verde. Se dice que tiene deudas con la ley.

19 noviembre, 2019

Derroté legalmente denuncia falsa de febrero 2019




Jesús Silva R.

Derroté legalmente una denuncia falsa, siendo mi propio abogado penalista. No estuve callado, hice ruido en otras partes. Nunca fui detenido, nunca fui imputado, nunca fui acusado ante un juez, nunca fui enjuiciado. Sin embargo en febrero 2019 algunos medios dijeron lo contrario. Los tiempos legales no son tan rápidos como los tiempos mediáticos, pero la verdad triunfó. Hoy desfilo por las 41 escuelas de la UCV en mi campaña a rector y lo exhibo en mis redes sociales pero esos medios, lo ocultan y no me dan derecho a réplica.  


El éxito mediático de un rumor maligno no se tradujo en el resultado legal deseado por mis enemigos. Por varios meses de 2019, atendí asuntos personales, pues antes que figura pública, soy padre de dos hijos menores a los que amo y priorizo por sobre todas las cosas. El 9 de febrero del año en curso, circularon fotos y comentarios en internet completamente falsos difamando al “abogado chavista madurista” por un acto de violencia de género que nunca sucedió. 


Se les evaporó el frenético interés por mí, mostrado en aquel lejano febrero cuando fantaseaban con que un impoluto abogado de a pie que no golpea ni a una mosca, pudiera ser encarcelado con el éxito mediático de una calumnia o simulación de hecho punible. Promovieron conmoción mediática y apostaron a meter casquillo, a ver si lograban hundirme, más por el escándalo que por evidencias verificadas.



Los monstruos fracasaron. Luego de 8 meses de investigación fiscal, se cerró el caso por no existir ni una sola prueba de violencia, ni nada que me vinculara con ningún delito. ¿Por qué esos medios no publican esto? ¿Acaso por ser socialista no tengo derecho a la presunción de inocencia ni al honor ni a la reputación? 



Seguir adelante con mi vida profesional es mi mayor victoria contra quienes no respetaron la presunción de inocencia. Esos que intoxicados por Guaidó en febrero, proyectaron su odio contra un humilde hombre del pueblo de a pie. 



Por amor y protección a mis dos bebes (mis dos sagrados hijos) por cuyo interés superior lucho legalmente, no emitiré opinión sobre su madre. Simplemente puse fin definitivo a una relación de pareja tras 8 años. Leyes inconstitucionales facilitan denuncias falsas. 



Hago constar una advertencia jurídica para todos los venezolanos, chavistas y opositores, mujeres y hombres, pues a todos los quiero como hermanas y hermanos. Hace falta eliminar muchas normas inconstitucionales. En el caso de La Ley Orgánica sobre el Derecho de la Mujer a una vida libre de violencia, una ley que yo apoyo como feminista y ex consultor jurídico del Ministerio de la Mujer, hay dos puntos que violan la Carta Magna:



1) Flagrancia extendida o especial, esa que violando la presunción de inocencia y el debido proceso, facilita que una esposa, adiestrada policialmente en diseño de coartadas, mitomanía o histrionismo actoral, denuncie falsamente a su marido para que, con ayuda de una conmoción generada por redes sociales, funcionarios persuadidos intenten encarcelar a ese esposo por 48 horas bajo el pretexto de una “flagrancia extendida”, sin que fiscalía ni CICPC tengan una sola prueba o radiografía oficial que confirme si hay lesión por violencia;



2) Principio de mínima actividad probatoria, lo cual propicia que con la sola declaración de la conyuge, se pueda llevar a juicio penal al marido investigado, sin una experticia forense oficial que respalde la acusación y sin considerar que puede tratarse de calumnia, simulación de hecho punible, operación de escarnio público, odio político, complot familiar, venganza pasional, eliminación física, secuestro de hijos mediante manipulación legal, extorsión o complicidad con policías para meter al hombre en calabozo y desde allí concretar fines económicos, quitarle casas, carros, dólares, etc. 



Afortunadamente, ninguno de los actos criminales aquí descritos se han consumado contra mí, pues soy abogado con destreza para defenderme, pero tengo clientes que han caído en desgracia y me cuentan su viacrucis. Seguiré trabajando por los derechos humanos. No me retiro, ni me retiran.


02 noviembre, 2019

Elecciones universitarias y sentencia TSJ

con Sairam Rivas, dirigente estudiantil opositora
Jesús Silva R.

EN MARCHA NUESTRO PLAN DE RECORRER LAS 41 ESCUELAS DE LA UCV. VER VIDEO https://youtu.be/geWAVPeOAO4

Compartimos en la Cátedra Pío Tamayo de la Universidad Central de Venezuela, un debate amplio y pacífico sobre este tema. Allí estuvieron profesores de la oposición como Agustín Blanco Muñoz, entre otros, al igual que David Sosa y Sairam Rivas, presidente y miembro de la FCU-UCV respectivamente. Extraigo parte de mis consideraciones allí el 25-09-19.

La sentencia de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, N°0324-2019, de fecha 27-08-19, con ponencia de la magistrada Carmen Zuleta de Merchán relativa a elecciones universitarias no es propiedad privada de esa institución, ni le pertenece al Gobierno Nacional, ni a Nicolás Maduro, ni a Diosdado Cabello, simplemente es propiedad de todo el pueblo de Venezuela. Esto es así porque su contenido en esencia establece una autonomía universitaria incluyente con obreros y empleados que siempre han sido parte de la universidad y ahora pueden votar.

Entonces, fijar posición respecto a dicha sentencia debe ir más allá de intereses partidistas, ambiciones personales y grupales o la polarización ideológica que azota al país.  La cuestión es entender que en un Estado democrático y social, de Derecho y de Justicia, incluir a sectores sociales es una directriz transversal, es decir, una orden general de la Carta Magna para todo el ordenamiento jurídico. Por lo tanto, se trata de la propia evolución y progresividad de los derechos humanos que obreros y empleados voten en la academia.

Así como en épocas pasadas existieron repúblicas que sólo reconocían el derecho al sufragio en manos de señores de alta sociedad y se lo negaban al pobre, a la mujer y al no letrado, así deben cambiar todas las instituciones que imponen votantes de primera, votantes de segunda y no votantes. Dicho de otro modo, si el voto universal logró ser norma en la república, la universidad debe entregarse al mismo sistema democrático porque se trata de un ente subordinado a la estructura republicana, no una república separatista como lo pretenden algunos autonomistas radicales.


Como se sabe, de acuerdo al artículo 335 de la Carta Magna, la Sala Constitucional del TSJ tiene amplias facultades para interpretar la Constitución, lo cual no significa crear normas nuevas ni modificar las existentes, sino aclarar su justo significado, y eso es lo que la mencionada sentencia ha hecho. Tendremos elecciones universitarias el 27 de febrero de 2019 ó antes por mandato judicial con rango, valor y fuerza de ley. Y en casos dramáticos como la UCV donde la democracia estuvo secuestrada por más de una década sin elecciones bajo el yugo de una cúpula interna, ahora finalmente se van a respirar aires de libertad.

La Constitución no se analiza solo mediante la lectura del artículo 102 constitucional vinculado a la autonomía universitaria, sino que la CRBV es un sistema de todos los artículos interrelacionados, por lo tanto esa autonomía debe concatenarse, y así lo ha hecho el TSJ, con los preceptos de participación popular, inclusión social, voto universal, entre otros. Ello ha dado como resultado una sentencia que amplía derechos ciudadanos y que coloca a la academia al servicio de la justicia social. Hoy más que nunca se requiere una universidad al servicio del país, no un país al servicio de la universidad. De allí que este cambio normativo posea enormes fundamentos de justicia social. Con esta sentencia, se apunta hacia una Venezuela más justa e igualitaria.

En resumidas cuentas el único debate pertinente en este caso es de orden filosófico, ético, moral, referido a la participación electoral y la inclusión social, el voto de obreros y empleados universitarios es un derecho inalienable que finalmente el TSJ ha hecho valer en el ámbito universitario. Debemos apoyar este mensaje, independientemente del mensajero. Oponerse a la participación electoral universitaria de estos sujetos sociales, es quedarse atrasado en materia de derechos humanos. No valen excusas de procedimientos, si se debió generar el cambio a través del debate interno universitario u otra vía, el pueblo espero demasiado y no le daban elecciones, entonces ante la inmensa demora el TSJ ha actuado correctamente hacia la reivindicación de los sectores excluidos. 

Como candidato del pueblo de a pie al cargo de Rector de la UCV, espero que estudiantes, profesores, egresados obreros y empleados se sumen mayoritariamente a esta candidatura que persigue refundar la UCV y hacerla ejemplo de convivencia para toda Venezuela, con calidad científica renovada, igualdad social así como recuperación de su infraestructura. Todo eso lo reclaman los ucevistas de izquierda y de derecha, es tiempo ya de hacerles justicia, trabajemos juntos por una autonomía universitaria con sensibilidad social y en sintonía con el Estado social previsto en la Carta Magna.

15 octubre, 2019

En memoria de Pura Soto Rojas, alias "Purita"


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Por: Jesús Silva

Pura fue lo más puro de la revolución, gente que lucha sin esperar nada a cambio. Tuve la satisfacción de conocer a Pura Soto Rojas mucho años antes de encontrarla personalmente. El asesinato de su hermano Víctor a manos del régimen puntofijista, la larga lucha de su hermano Fernando y los méritos de ella misma reivindicando la memoria de los combatientes de los años 60, 70 y 80 del siglo pasado, tocaron profundamente el corazón de mi generación de jóvenes marxistas a mediados de los 90

En el segundo quinquenio presidencial de Rafael Caldera, cuando su aparato policial arremetía contra los ex aliados del chiripero, entre ellos el PCV -tolda donde yo milité por 15 años hasta que migré al PSUV anhelando la unidad chavista- compartimos escenarios de rebeldía con la siempre consecuente camarada Soto Rojas. Eran tiempos de austeridad y máxima mística revolucionaria entre camaradas. Ser socialista no suponía privilegios de ningún tipo.

Desde 1964 y hasta su partida en octubre de 2019, Pura dedicó su vida a la defensa de los derechos humanos, siempre con humildad. "Purita" como cariñosamente la llamábamos quienes la sentíamos como nuestra abuela revolucionaria, fue una mujer que con el lenguaje de los hechos y la autoridad moral de años de lucha se ganó el respeto del movimiento revolucionario. 

Tuve el privilegio en 2010 de trabajar con ella y mi entrañable amigo Paúl Del Río -alias Máximo Canales- durante varios meses de elaboración de la Ley contra el Silencio y el Olvido, instrumento vinculado a sancionar asesinatos y delitos del Estado forajido cuartorrepublicano contra los disidentes.

Nunca olvidaré que Purita, siempre solidaria con sus camaradas, le dio el número de cédula de mi padre a la señora que en 2015 aun fungía como Fiscal General, pues con base en esa ley, se rescatarían los expedientes de juicio político, entradas a la DIGEPOL, Cuartel San Carlos, etc, de guerrilleros torturados, desaparecidos, muertos, etc, como era el caso de mi padre; esto con el fin de por lo menos promover la reivindicación histórica de quienes se inmolaron por el socialismo. En muchos casos esta misión se cumplió, en otros no. 

Ocurrió que la alta funcionaria tomó datos de mi viejo, ex miembro de las FALN: JESÚS MANUEL SILVA ALFONSO, CÉDULA: V.- 2.774.416. Pero nunca ubicó su expediente (a pesar de que papá tuvo incontables registros en archivos militares y policiales por "rebelión" y 5 años de prisión ilegal). La historia se encargó de explicarme por qué en mi caso no se hizo justicia, por ahora. La recuperación del Ministerio Público, iniciada en 2017, cuenta hoy con un representante diferente cuya positiva gestión renueva nuestras esperanzas.

Finalmente, como hijo de un preso político encarcelado y torturado por la IV República, doy testimonio histórico de que Pura Soto Rojas fue una venezolana ejemplar abogando por las víctimas del terrorismo de Estado en Venezuela. Su intachable hoja de vida la condujo a ser fundadora de la primera Comisión Especial de Derechos Humanos en la Asamblea Nacional. Hasta sus últimos días nos tendió su mano amiga, siempre enfrentada contra las persecuciones políticas y las violaciones al debido proceso. Querida Pura, eterna luchadora, los revolucionarios te agradecemos.