se hace camino al andar

se hace camino al andar
Mostrando entradas con la etiqueta La muerte de Hugo Chávez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La muerte de Hugo Chávez. Mostrar todas las entradas

02 octubre, 2015

Murió el hombre que mató a Hugo Chávez

Jesús Silva R.

Fueron meses de abuso emocional contra millones de personas que amábamos a un líder. Demonios que festejan la muerte de sus enemigos ya preparaban el festejo. Entre 2011 y 2013, un individuo con título de médico se convirtió en vedette de la televisión internacional. Lo logró a través de una conducta baja y miserable, diagnosticando por adelantado la enfermedad y muerte del inolvidable Presidente Hugo Chávez.

Su nombre era José Rafael Marquina, el indigno profesional de la medicina que disfrutaba especular sobre la evolución del paciente gravemente enfermos, durante esos meses se convirtió en una de las estrellas de la tv basura miamera y más allá. Era el invitado preferido de periodistas y medios de comunicación que odiaban a Chávez y anhelaban verlo muerto. Esos medios disfrutaban con las opiniones de Marquina, le ponían gráficos, dibujos, teñidos de rojo sangre para que el sádico explicara en detalle como el cáncer destruye a los seres humanos. En este caso, a nuestro héroe, nuestro amado Hugo Chávez.

El pueblo venezolano y todo aquel que amó al gigante eterno, el pueblo perdona pero no olvida. Usar el cáncer como arma para la guerra política es ruin. Es falso que el cáncer sea un castigo de Dios contra las personas malas. Si así fuere, no existirían inocentes niños con cáncer. La tortura aplicada al pueblo chavista por parte del fascismo nunca fue más salvaje que durante la enfermedad y muerte de Chávez.

Meses antes de morir Chávez, la derecha decía que renuncie y vaya a morirse en Cuba, que aparezca a la toma de posesión o sino que muestren su acta de defunción, no murió en marzo 2013 sino en diciembre 2012. Dijeron mil aberraciones, el fascismo hizo más daño al pueblo que en 2002 con sendos golpes de Estado y paro petrolero.

A Chávez lo mataron antes de muerto. Mucho antes del 5 de marzo de 2013, el fascismo internacional había sentenciado a muerte al presidente venezolano. Nunca le respetaron ese porcentaje (así fuera el 1%) de probabilidad que merece todo enfermo de salvarse, eso que llaman esperanza de vida.

Cuando muere un hombre bueno, el cielo llora. Todavía el cielo llora con la trágica muerte de Chávez. Para unos el exceso de trabajo generó su enfermedad. Para otros el despiadado cáncer le fue inoculado. Para mí, creo que ambas hipótesis se combinaron. La muerte no se puede celebrar. No es una buena noticia en ningún caso.

Lamentable es cuando mueren los malos, no vivieron para ver la Venezuela triunfante y socialista que un día estará consolidada. Hace pocas horas se informó sobre la muerte por causas no conocidas de José Rafael Marquina, el hombre que mató a Hugo Chávez mucho antes del 5 de marzo de 2013, fecha oficial de la siembra del Comandante Eterno.

Todavía la Revolución Bolivariana sigue viva, en ella Chávez Vive.

Moriremos y Venceremos.

06 marzo, 2013

Gracias Chávez, tu vida valió la pena



Jesús Silva R. 

La vida vale la pena no por los años que dura, sino por el tamaño de la obra. Una Venezuela con menos desigualdades es la extraordinaria obra de Hugo Chávez.

Durante años Chávez organizó dentro de la Fuerza Armada Nacional, el movimiento patriótico que protagonizó las rebeliones del 4 de febrero y 27 de noviembre, ambos de 1992. Ambos eventos fueron victorias políticas que abrieron la brecha para derrotar el bipartidismo de la oligarquía y la dominación yanqui sobre nuestro país.

1998 fue el año de la sorprendente victoria popular, lo que parecía imposible luego de tanta sangre derramada en las luchas guerrilleras de los años 60, 70, y 80; así como intentos electorales fallidos de una vieja izquierda atomizada.

Desde entonces Chávez, al frente del Gobierno Nacional emprendió un modelo de máxima inclusión social que se concretó mediante la reasignación de la riqueza petrolera hacia misiones sociales grandiosas que hasta hoy han transformado positivamente las vidas de millones de compatriotas.

2002 fue testigo de la heroica jornada de victorioso rescate de PDVSA, ello precipitó el golpe de Estado de abril y el criminal sabotaje petrolero de diciembre. Su inteligencia de estratega y los consejos de Fidel le permitieron a Chávez sobrevivir al secuestro e intento de asesinato (abril) de militares que se vendieron a la conspiración de la burguesía y el imperialismo.

2006 y 2012 significaron nuevos triunfos electorales, la ratificación del pueblo a su presidente y comandante de la Patria independiente y soberana. Seguramente la fotografía de su última concentración electoral en Caracas, esa misma del año pasado bajo la lluvia, es un documento visual que describe perfectamente el sacrificio de un hombre que aun ante la adversidad del cáncer se consagró a esa batalla popular para garantizar el no retorno del neoliberalismo y la exclusión social en Venezuela.

Chávez triunfó, su influencia trasciende más allá de nuestro territorio. Propició la victoria de Lula en Brasil, Kichner en Argentina, Evo en Bolivia, Correa en Ecuador, Ortega en Nicaragua porque reivindicó las banderas de la izquierda revolucionaria en el mundo, una izquierda no dogmática, capaz de mover masas, de crear grandes alianzas, de ganar simpatías mayoritarias venciendo los fantasmas del anticomunismo, en resumen, la nueva izquierda de Chávez fue la primera en hacerse vencedora en procesos electorales.

Chávez somos todos en la medida que nos hace emular su ejemplo de solidaridad, desprendimiento, trabajo en equipo, moral y ética revolucionaria; priorizando la felicidad del ser humano, del colectivo por encima del interés individual y grupal.

Siendo como Chávez, seremos la mejor versión de nosotros mismos, tendremos el coraje de convertir el dolor que nos causa su trágica desaparición física en fuerza para vencer en la nueva batalla que nos plantea la historia: garantizar la victoria del chavismo en las inminentes elecciones presidenciales de 2013 y asegurar la supervivencia de la Revolución Bolivariana, tal como lo quiso Chávez en sus últimas palabras dirigidas a Venezuela y al mundo, esa conmovedora noche de diciembre antes de partir a Cuba.

Héroes son aquellos que inspiran lo más sublime de nuestro espíritu, que nos impulsan a una vida sin resignación frente a las cosas como son y nos conducen a luchar por las cosas como pueden ser. Simplemente a transformar el mundo en una obra mejor a la que en principio hemos encontrado. Eso es el socialismo de Chávez, la utopía posible de una sociedad sin clases.

Chávez fue, es y será siempre un héroe; un verdadero imprescindible.

Ver publicación en: